Andreas Schjelderup: El joven talento noruego que impacta en Europa
Andreas Schjelderup, el noruego que ha encendido el mercado europeo, vive estos días en el punto exacto donde se cruzan un gran Mundial, la mirada de media Europa y la determinación de un club que sabe lo que tiene entre manos.
El extremo de Benfica, de solo 22 años, se ha convertido en uno de los atacantes jóvenes más codiciados del continente. A la lista de pretendientes —Liverpool, Tottenham y Atlético de Madrid— se han sumado ahora Milan y Como, dispuestos a entrar en una puja que ya no admite gangas.
De oportunidad a activo estratégico
Según informa TuttoMercatoWeb, Benfica ha fijado el precio de Schjelderup en torno a los 30 millones de euros. El doble de lo que Club Brugge estaba preparado para pagar en enero, antes de que todo cambiara con una sola noche.
Aquel día, un doblete decisivo ante Real Madrid alteró el tablero. José Mourinho, consciente de que el valor del jugador acababa de dispararse, lo retiró del mercado. De posible venta invernal pasó a pieza estratégica.
Parma también había olido la oportunidad. El director general, Federico Cherubini, reconoció que el club estuvo muy cerca de cerrar el acuerdo en la ventana de invierno, pero no logró rematar la operación. Hoy, esa sensación de ocasión perdida pesa todavía más.
Un perfil que encaja en casi cualquier libreta
Zurdo, partiendo desde la derecha pero cómodo en ambas bandas, Schjelderup ofrece algo que los grandes siempre buscan: desequilibrio y producción. La temporada pasada firmó 10 goles y 7 asistencias en 43 partidos con Benfica, en todas las competiciones.
No son solo números. Es la manera en que los consigue. Atacando por dentro, rompiendo líneas, apareciendo entre centrales y laterales. Ese tipo de jugador que obliga a los entrenadores rivales a ajustar planes.
El escaparate del Mundial lo cambia todo
Su Mundial con Noruega ha terminado de encender las alarmas. Saliendo desde el banquillo, fue clave en la victoria por 3-2 ante Senegal que metió a su selección en los octavos de final. Impacto inmediato, en el torneo más observado del planeta. El tipo de actuación que convierte el interés en urgencia.
Mientras tanto, su nombre también ha empezado a sonar en el entorno de Barcelona, señalado como posible relevo de Marcus Rashford. Un escenario de máximo nivel que, de momento, el propio jugador pisa con cautela.
“Sería fantástico si esos rumores fueran ciertos, pero por el momento no sé nada concreto”, afirmó. Frase corta, mensaje claro: no cierra ninguna puerta, pero tampoco se deja arrastrar por el ruido.
Benfica, en posición de fuerza
Con su valor en alza, un Mundial como escaparate y una lista de clubes que crece semana a semana, Benfica se sienta a la mesa con todas las cartas. No tiene prisa. Sí tiene algo que todos quieren.
Cuando empiecen las negociaciones de verdad, el club lisboeta no solo tendrá opciones. Tendrá poder. Y la sensación es que el próximo movimiento de Schjelderup no será un simple traspaso, sino uno de esos fichajes que marcan el rumbo de un proyecto.






