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Arteta recupera a Timber para la final de Champions League

Mikel Arteta recupera a su lateral para la gran noche. Jurrien Timber está listo para ser titular en la final de la Champions League del sábado ante Paris St-Germain, una noticia que cambia el tono de la previa para Arsenal.

El neerlandés no juega con los ‘gunners’ desde marzo, cuando una lesión en la ingle durante la victoria frente a Everton le obligó a parar. Desde entonces, el costado derecho se había convertido en un punto de inquietud para el técnico español. Ben White cayó con una lesión de ligamentos de rodilla y dejó vacante un puesto clave justo en el tramo decisivo del curso.

Arteta tuvo que improvisar. El central español Cristhian Mosquera ocupó el lateral en varios partidos, y hasta centrocampistas como Martin Zubimendi y Declan Rice se vieron obligados a tapar la banda. Nada de quejas, pero sí soluciones de emergencia en un equipo que aspira a dominar Europa.

Ahora el panorama es distinto. Timber ha completado entrenamientos con el grupo en Budapest, donde Arsenal afina los últimos detalles antes de medirse al vigente campeón dirigido por Luis Enrique. Su presencia no solo devuelve equilibrio táctico. También libera a Mosquera para su posición natural y permite a Rice y Zubimendi centrarse en mandar por dentro, donde se decidirá gran parte de la final.

La buena noticia no llega sola. Noni Madueke, que salió tocado por un problema en los isquiotibiales en el duelo de Premier League contra Crystal Palace el pasado fin de semana, también está disponible. Otra pieza ofensiva para un Arsenal que no quiere presentarse en la final con excusas ni parches.

Arteta, recién coronado campeón de la Premier League por primera vez en 22 años para el club, rechaza cualquier idea de relajación. Un título no le basta.

“La ambición es mayor, tenemos uno y queremos el segundo”, dejó claro el técnico.

El mensaje interno es nítido: la liga no es un punto final, es el trampolín. “Tiene que ser una plataforma para llegar a destinos más grandes y aspirar a más”. No habla de conformismo, habla de construcción de una era.

El entrenador insiste en que el equipo ya ha demostrado de qué es capaz en Europa, tanto en las últimas temporadas como en esta edición del torneo. No quiere dudas en la cabeza de sus jugadores, solo convicción: “Quiero que los futbolistas estén tan confiados que sientan que vamos a ir y lo vamos a hacer”.

Del otro lado espera un coloso herido, pero favorito. PSG llega como campeón defensor y con el recuerdo fresco de la semifinal del año pasado, cuando eliminó a Arsenal y se abrió paso hasta el título. Ahora persigue un lugar en la historia: convertirse en el segundo club que logra levantar la Champions League en temporadas consecutivas desde que existe el formato actual.

El reto es mayúsculo. La narrativa, evidente: el campeón instalado en la cima contra el aspirante que quiere derribar la puerta a golpes de fútbol y ambición. Arteta lo resume sin rodeos: “Ellos defienden el trofeo, son los campeones y estamos aquí para quitárselo”.

Timber vuelve. Madueke llega a tiempo. El campeón de Inglaterra se planta en Budapest con su columna vertebral casi completa y una oportunidad que no aparece cada año. La pregunta ya no es si Arsenal merece estar en esta final. La cuestión es si se atreverá a arrebatarle el trono a PSG en la noche más grande de todas.