Brasil inicia preparación para el Mundial 2026 con Neymar en duda
La selección de Brasil arranca este miércoles (27) su preparación rumbo al Mundial de 2026 con un balón en los pies y una duda en el aire: ¿en qué estado real llega Neymar?
El astro aterriza en la concentración de Granja Comary, en Teresópolis (RJ), rodeado de interrogantes tras la lesión en el gemelo derecho sufrida el día 17. Desde entonces, el foco deportivo se mezcla con la inquietud médica.
En la última semana, Neymar se limitó a sesiones de fisioterapia en las instalaciones de Santos. No jugó en la victoria del Peixe sobre Deportivo Cuenca por la Copa Sudamericana, el martes (26), en Vila Belmiro. Ni siquiera fue opción.
Mientras la directiva de Santos habla públicamente de un “edema leve”, la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) pisa el freno. No compra el optimismo del club.
Según informó O Globo, hay un desacuerdo claro entre Santos y la CBF sobre el tiempo de recuperación del delantero. La semana pasada, el médico del club, Rodrigo Zogaib, llegó a asegurar que el atacante se presentaría en Teresópolis en condiciones de jugar. El discurso, sin embargo, no encuentra eco en la comisión médica de la selección.
O Globo apunta que la lesión puede ser más seria de lo que se comunicó en un primer momento, con una previsión de parada de tres a cuatro semanas. Un plazo que, de confirmarse, alteraría por completo los planes inmediatos del cuerpo técnico.
Por ahora, no hay información sobre una eventual desconvocatoria del número 10 para el ciclo del Mundial. Nadie se atreve a poner todavía esa palabra sobre la mesa. Pero la preocupación existe.
Para despejar cualquier duda, la comisión técnica programó para este miércoles una batería completa de evaluaciones físicas y clínicas con todos los convocados. Neymar incluido, por supuesto.
Hasta el momento, el departamento médico de la selección solo sigue el caso a distancia y espera los resultados de los exámenes en Granja Comary para saber exactamente con qué se está lidiando: si se trata realmente de un edema sin mayor gravedad o de una lesão que obligue a recalcular la ruta.
El camino hacia 2026 empieza ahora. La gran cuestión es si Brasil podrá recorrer los primeros metros con su principal estrella a pleno rendimiento o si tendrá que aprender, una vez más, a vivir sin Neymar.






