Cody Gakpo pide salir del Liverpool tras despido de Arne Slot
El primer gran seísmo del verano ha llegado a Anfield. Cody Gakpo, uno de los nombres propios del último título liguero del Liverpool, ha presentado una petición formal de traspaso para abandonar el club tras el despido de Arne Slot, según informa la prensa neerlandesa.
El atacante, fichado en enero de 2022 por unos 37 millones de libras, ha firmado números de peso desde su aterrizaje en Inglaterra: 50 goles y 23 asistencias en 180 partidos con la camiseta red. No son cifras menores. La pasada temporada, en la Premier League, participó directamente en 15 goles y fue una pieza importante en la conquista del campeonato en el primer curso de Slot al mando.
Esta temporada, sin embargo, el guion se rompió.
Del título a la fractura
El Liverpool se descolgó de la pelea por la corona y acabó quinto, muy lejos del nivel mostrado en la campaña anterior. El desplome tuvo consecuencias: Slot, el hombre que había devuelto el título a Anfield, perdió el puesto.
En su lugar, el club apostó por Andoni Iraola, un cambio de rumbo en el banquillo que no todos han encajado igual. Para Gakpo, la salida de Slot ha sido el punto de no retorno.
Según el medio neerlandés Soccernews, el internacional de los Países Bajos ha solicitado oficialmente su traspaso porque “no ve futuro en los Reds sin Slot”. La frase resume bien el vínculo entre jugador y técnico. Mientras parte de la afición le señalaba como uno de los culpables de los malos resultados, Slot se mantuvo firme: alineaciones, confianza y hasta una renovación de peso.
El contraste con la grada era evidente. Un sector del público no entendía por qué el entrenador insistía con Gakpo por delante de la joven promesa Rio Ngumoha, convertido en el favorito sentimental de muchos hinchas. Esa brecha fue creciendo con cada tropiezo del equipo.
Atlético al acecho
La situación ha despertado interés inmediato en el mercado. Soccernews apunta a que el Atlético de Madrid estudia seriamente la posibilidad de incorporar al neerlandés como relevo de Antoine Griezmann, que se marcha a la MLS para jugar en Orlando City tras finalizar su contrato con el club rojiblanco.
No será una operación barata. Gakpo está tasado en torno a 60 millones de euros (unos 52 millones de libras), y desde los Países Bajos se subraya que “habrá que pagar mucho” para sacarlo de Anfield. Aun así, la misma información insiste en que no es un acuerdo imposible.
En un contexto en el que el Atlético busca gol, desequilibrio y un perfil capaz de moverse por todo el frente de ataque, el neerlandés encaja en el dibujo. La cuestión, como casi siempre, será el precio… y la velocidad de reacción.
Liverpool no cierra la puerta
Desde Inglaterra, las señales van en la misma dirección. TEAMtalk informa de que el Liverpool está dispuesto a escuchar ofertas y “abierto a su venta este verano”. Un giro notable si se recuerda que hace apenas un año el club le ofreció un contrato hasta junio de 2030, con un salario cercano a las 250.000 libras semanales, respaldando por completo la apuesta de Slot.
Esa lealtad interna contrastaba con el ruido exterior, pero ahora el escenario ha cambiado. Sin Slot en el banquillo y con un nuevo proyecto en manos de Iraola, la directiva no bloqueará la salida de un jugador que ya ha pedido marcharse.
El contexto es todavía más delicado por otra despedida mayúscula: Mohamed Salah también se va. Dos salidas de este calibre en la misma ventana obligan al club a moverse con precisión quirúrgica en el mercado de extremos.
El especialista en fichajes Fabrizio Romano ya había anticipado en marzo que se avecinaba un verano intenso para el Liverpool en las bandas. Entonces, incluso antes de que la marcha de Salah fuera oficial, apuntó que el club necesitaba “refrescar” esa zona del campo y que las situaciones de Salah y Gakpo marcarían la planificación ofensiva.
Ese escenario, hoy, ya es una realidad.
Un símbolo de la era Slot que se apaga
La posible marcha de Gakpo no es solo una operación de mercado. Representa el final acelerado de la breve era Slot en Anfield. El neerlandés fue uno de sus grandes protegidos, el jugador al que sostuvo pese a las críticas y al que colocó como pieza central en su estructura ofensiva.
Ahora, con Iraola al mando, el Liverpool se asoma a una reconstrucción profunda de su ataque. Sin Salah. Probablemente sin Gakpo. Con la exigencia de seguir compitiendo por todo.
La pelota está en el tejado del club y de los pretendientes. ¿Será Anfield el escenario de una revolución controlada o el inicio de un verano en el que se desmonte, pieza a pieza, el frente ofensivo que llevó a los Reds al título?






