Liverpool busca fichar a Yan Diomande tras salida de Salah
Liverpool ha elegido a su heredero para el trono de Mohamed Salah y se llama Yan Diomande. El extremo de RB Leipzig se ha convertido en el objetivo número uno de los ‘reds’, y en Anfield no contemplan pasarse todo el verano atrapados en una negociación interminable, como ocurrió hace un año con Alexander Isak.
El contexto es claro y urgente. Salah se ha despedido tras disputar su último partido con el club al final de la temporada pasada. Cody Gakpo no ha ofrecido el rendimiento esperado en banda. Y aunque el joven Victor Munoz ya ha llegado desde Osasuna, en Liverpool tienen claro que ese fichaje no cambia nada: el gran golpe en el mercado tiene nombre y apellidos, Yan Diomande.
Una primera ofensiva millonaria… y rechazada
La primera embestida ya se produjo. Según Fabrizio Romano, Liverpool presentó una oferta de 100 millones de euros por Diomande, rápidamente rechazada por RB Leipzig. El periodista italiano detalló que el club inglés no se quedará ahí: el plan pasa por volver a la mesa con una propuesta todavía mayor y por apretar, sobre todo, en el terreno del jugador.
Romano explicó que Liverpool trabaja a fondo en la propuesta económica para Diomande: contrato, salario, condiciones deportivas. El objetivo es sencillo y contundente: convencerle de que su próximo paso debe ser Anfield.
Leipzig, sin embargo, no se mueve. En el club alemán consideran que retener a Diomande es una decisión estratégica: renovarle, mejorarle el sueldo, asegurar que dispute la Champions League con ellos esta temporada y, ya el próximo verano, abrirle la puerta si así lo desea. Quieren un año más de su estrella antes de pensar en una venta récord.
La letra pequeña de la oferta y el plan de Liverpool
Ben Jacobs, ex periodista de CBS Sports, ha afinado aún más las cifras. La propuesta de Liverpool no fue de 90+10 millones, como se había informado inicialmente, sino de 80 millones fijos más 20 en variables.
Jacobs detalló que en el club inglés consideran a Diomande una prioridad absoluta, aunque no son los únicos en la carrera: PSG también valora seriamente entrar en la puja. En Liverpool, no obstante, hay cierto optimismo respecto a la voluntad del jugador, convencidos de que la idea de vestir de rojo le seduce.
Hay un matiz clave: si Leipzig se niega a abrir la puerta a una negociación real, Liverpool no piensa quedarse bloqueado. El club ya ha identificado alternativas y está preparado para cambiar de objetivo si la operación se vuelve imposible.
Entre los nombres que maneja la dirección deportiva aparecen Said El Mala, Yankuba Minteh y Matias Fernandez-Pardo, además de una buena opinión interna sobre Bradley Barcola. El mensaje es nítido: Diomande es el plan A, pero no el único camino.
Nada de repetir el caso Isak
La gran diferencia respecto al verano pasado está en la estrategia. Hace doce meses, Liverpool esperó durante todo el mercado a Alexander Isak, en un contexto mucho más complejo, marcado por los movimientos de entrada de Newcastle y por la condición del sueco como goleador contrastado en la Premier League, en plena madurez y con un estatus ya consolidado.
Aquella paciencia no se repetirá ahora. La necesidad en las bandas es inmediata. El vacío que deja Salah, unido a la irregularidad de Gakpo, obliga al club a acelerar. Según Jacobs, Liverpool no contempla que la persecución de Diomande se alargue hasta agosto.
La respuesta de Leipzig a la primera oferta —un “no” rápido y sin matices al 80+20— ha encendido todas las alarmas en los despachos de Anfield. Ahora se analiza un escenario doble: elevar la propuesta por encima de los 100 millones de euros, como avanzó Romano, para intentar romper la resistencia alemana, o virar con decisión hacia otros extremos si detectan que Leipzig simplemente no quiere vender.
La próxima oferta de Liverpool, más agresiva y estructurada para tentar tanto al club como al jugador, marcará el rumbo de su verano. O Diomande se convierte en el fichaje que inaugure la era post-Salah, o Anfield tendrá que encontrar en otro lugar al hombre capaz de sostener el peso de esa banda derecha.






