Liverpool en crisis: Salah, Slot y el futuro del club
En Anfield ya no suena el mismo ruido. Hace un año, el estadio se vestía para celebrar un título de Premier League frente a su gente. Hoy, Liverpool llega al último partido de la temporada ante Brentford pendiente todavía de asegurar la clasificación para la Champions League y con una grieta abierta entre el pasado reciente y el proyecto que intenta levantar Arne Slot.
El técnico neerlandés no esconde el diagnóstico ni sus intenciones. Quiere un cambio profundo. Y lo quiere ya.
“Tenemos que encontrar la manera de evolucionar el equipo y jugar un tipo de fútbol que me guste”, subrayó Slot. “Y si a mí me gusta, a los aficionados también les gustará, porque no me ha gustado mucho la forma en la que hemos jugado esta temporada”.
La frase no es menor. Tampoco llega en un vacío. A su alrededor, el club lidia con la inminente despedida de Mohamed Salah y con el eco de unas palabras del egipcio que han sacudido a la afición.
Salah, el legado y un dardo a la identidad
Salah se marcha tras el partido del domingo contra Brentford. Se va un delantero que ha firmado 257 goles con la camiseta del Liverpool, campeón de Champions League y de Premier League en dos ocasiones desde su llegada procedente de Roma en 2017. Se va, pero antes ha querido dejar claro qué cree que se está perdiendo por el camino.
En un mensaje en sus redes sociales, el egipcio habló de “derrumbe” en la derrota ante Aston Villa y fue directo al corazón de la identidad del club: “Quiero ver a Liverpool volver a ser el equipo de ataque heavy metal que los rivales temen y volver a ser un equipo que gana trofeos. Ese es el fútbol que yo sé jugar y esa es la identidad que hay que recuperar y mantener para siempre. No puede ser negociable y todo el que llegue a este club debe adaptarse a ella”.
Recordó el viaje “de ‘doubters’ a ‘believers’, y de ‘believers’ a campeones”, y dejó una frase que pesa como una sentencia: “Derrumbarnos en otra derrota más esta temporada fue muy doloroso y no es lo que nuestros aficionados merecen”. Añadió que para él, como siempre ha repetido, “clasificar a la Champions de la próxima temporada es el mínimo” y prometió hacer “todo” para lograrlo en este último encuentro.
No es un jugador cualquiera hablando. Es la voz de una era. Y sus palabras han encontrado eco en el vestuario: compañeros como Curtis Jones o Hugo Ekitike han reaccionado a su publicación, y los “me gusta” de otros jugadores del Liverpool refuerzan la sensación de que Salah no está solo en su diagnóstico.
Slot responde: evolución, no confrontación
En medio del ruido, Slot intenta mantener el pulso firme. No entra al choque directo con su estrella saliente, pero tampoco se esconde.
Sobre el impacto de las declaraciones de Salah en el grupo, el técnico fue claro: “No sé si ha tenido impacto en el grupo. Lo que he visto es que el equipo se ha entrenado realmente bien esta semana, y esperamos continuar muy bien en los próximos dos días para estar realmente preparados”.
Para Slot, el objetivo es común: “Creo que Mo y yo tenemos el mismo interés: queremos lo mejor para este club. Queremos que el club tenga el mayor éxito posible. Fuimos parte de darle a los aficionados su primer título de liga en cinco años, pero también somos conscientes de esta temporada”.
El neerlandés insiste en mirar hacia el domingo: “Lo que queremos, lo que él quiere y lo que yo quiero es que el club sea tan exitoso como la temporada pasada. Ese es mi foco principal ahora, porque el partido del domingo puede darnos una base real de cara a la próxima temporada. Ahí es donde debemos centrarnos”.
Cuando le preguntaron por cómo se sentía con el mensaje de Salah en redes, cortó de raíz cualquier dramatismo personal: “No creo que sea tan importante lo que yo sienta al respecto. Lo importante es que nos clasifiquemos para la Champions el domingo y que prepare a Mo y al resto del equipo para estar listos para el partido de la mejor manera posible. Eso es lo que importa”.
No oculta, eso sí, la frustración por lo que se ha escapado: “Estaba muy decepcionado tras nuestra derrota contra Aston Villa, porque una victoria nos habría dado la clasificación a la Champions, y no lo hicimos. Ahora queda un partido y es vital para nosotros como club”.
El ruido externo: Rooney y la sombra del banquillo
Mientras Slot intenta recomponer el discurso interno, desde fuera llegan voces mucho menos conciliadoras. Wayne Rooney, exdelantero del Manchester United, fue especialmente duro con Salah en su programa.
A Rooney le “entristece” el final de la etapa del egipcio en Liverpool, pero considera que se ha equivocado de objetivo: “No es el momento para salir y lanzar otro dardo a Slot”, opinó. El exinternacional inglés interpretó la referencia al “heavy metal football” como un deseo explícito de volver al estilo Jürgen Klopp y puso en duda que Salah pueda sostener ese ritmo: cree que “ya no tiene piernas” para jugar a esa intensidad.
Rooney fue más allá: si él fuera Slot, no tendría a Salah “ni cerca del estadio” en el último partido. Recordó un episodio propio con Alex Ferguson, cuando una discusión le dejó fuera de la convocatoria en el último encuentro del técnico en Old Trafford, para justificar que una decisión así puede tomarse para proteger al grupo.
En su análisis, Salah ha “lanzado la granada”, mostrando que no confía en Slot y dejando a sus compañeros —los que seguirán el año que viene— en una situación incómoda.
Un club que mira al espejo
La discusión ya no es solo táctica. Es identitaria. Salah habla de recuperar un Liverpool “que gana trofeos”, que vive instalado en la élite. Slot, por su parte, habla de “evolucionar” y de un estilo propio que, asegura, también gustará a la grada.
Mientras tanto, la realidad es tozuda: el equipo ha perdido 20 partidos esta temporada entre todas las competiciones y aún no tiene asegurado su billete para la próxima Champions. El rendimiento ha caído y el juego, descrito como “lánguido” en las últimas semanas, ha provocado un creciente descontento en Anfield.
El contraste con el curso anterior es brutal. Hace 12 meses, el club se preparaba para levantar el título de la Premier League ante sus aficionados por primera vez. Hoy, llega a la última jornada con la obligación de ganar para evitar un golpe mayor: quedarse fuera de la máxima competición europea.
Slot, pese a todo, mantiene el discurso de resistencia. Afirma tener “todas las razones para creer” que seguirá en el banquillo al inicio de la próxima temporada, pese a los resultados y el malestar en la grada.
Un último partido con sabor a juicio
El duelo contra Brentford, a las 16:00 BST del domingo, ya no es solo una cita para cerrar el calendario. Es un examen de carácter, de proyecto y de futuro inmediato.
Para Salah, será la despedida. Para Slot, puede convertirse en el primer ladrillo sólido de la reconstrucción que reclama. Para la afición, quizá la última oportunidad de ver si el equipo todavía reconoce el reflejo de su propia historia cuando se mira en el espejo de Anfield.
El mínimo es la Champions. La pregunta es qué vendrá después. Y quién impondrá su idea de lo que debe ser el Liverpool del mañana.






