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Real Madrid se prepara para el adiós de Carvajal y posibles fichajes de Manchester City

La posible salida de Pep Guardiola de Manchester City a final de temporada ha encendido las alarmas en media Europa. En el palco del Santiago Bernabéu, no quitan la mirada de Mánchester. Saben que, si el técnico que ha construido el proyecto más dominante del continente decide marcharse, el efecto dominó en el vestuario puede ser enorme. Y Real Madrid se prepara para pescar en río revuelto.

Rodri, el gran objetivo

En la lista blanca hay un nombre subrayado en rojo: Rodri. En el Bernabéu le admiran desde hace tiempo. Encaja por perfil, por jerarquía y por edad. Y, sobre todo, porque el propio centrocampista ha dejado claro en más de una ocasión que, tarde o temprano, quiere volver a LaLiga.

Su situación contractual añade más picante al escenario: solo le queda un año de contrato con Manchester City y, de momento, no se han iniciado conversaciones formales para renovarlo. Si Guardiola se va y el proyecto pierde estabilidad, la puerta que hoy parece blindada podría abrirse una rendija.

En el club blanco son conscientes de que el próximo verano puede ser una ventana de oportunidades. Y el nombre de Rodri está en la parte alta de la agenda. El aterrizaje previsto de Jose Mourinho en el banquillo madridista también puede influir: el portugués tendrá mucho que decir en la configuración del centro del campo del futuro.

Haaland, el sueño caro y complicado

El otro gran nombre que sobrevuela Valdebebas es Erling Haaland. El noruego sigue siendo uno de los delanteros más temidos del mundo, un goleador diseñado para las noches grandes. Pero el encaje en la plantilla actual de Real Madrid es, hoy por hoy, un rompecabezas.

La cuestión no es solo el precio —descomunal, por contrato largo y tasación altísima—, sino el equilibrio del vestuario. Desde el entorno del club se desliza que Haaland solo sería una opción real si uno de los dos grandes referentes ofensivos, Vinicius Jr. o Kylian Mbappé, abandonara el equipo. Sin una salida de ese calibre, la operación chocaría con la estructura deportiva y con el peso específico de las estrellas ya consolidadas.

El noruego gusta, seduce y encaja con la ambición histórica del club. Pero, a día de hoy, su fichaje se presenta como una operación de ingeniería casi imposible.

Bernardo, Reijnders y la segunda línea de oportunidades

Más allá de los gigantes mediáticos, Real Madrid también mira con atención a otros perfiles de Manchester City. Bernardo Silva aparece como una opción especialmente interesante. Su situación contractual le convierte en una oportunidad más asumible que otras estrellas del campeón inglés, y su capacidad para moverse por todo el frente ofensivo y el mediocampo encaja con la tendencia actual del club hacia futbolistas versátiles y técnicos.

Tijjani Reijnders también figura en la lista de jugadores bien valorados. No ha firmado una temporada plenamente convincente, pero en el Bernabéu aprecian su calidad con balón y su polivalencia en la medular. Es un perfil que encaja en un centro del campo que se renueva sin prisa pero sin pausa.

Gvardiol, el comodín defensivo

En la zaga, el nombre señalado es Josko Gvardiol. El croata responde casi punto por punto al retrato robot que maneja la dirección deportiva: joven, ya contrastado en la élite y con capacidad para rendir tanto de central como en el lateral izquierdo.

En un contexto en el que Real Madrid busca reforzar su línea defensiva sin perder flexibilidad táctica, Gvardiol se presenta como una pieza muy apetecible. Si el proyecto de Manchester City se resquebraja tras una posible marcha de Guardiola, el club blanco sabe que será uno de los primeros en la lista de grandes candidatos a salir.

El escenario está claro: si se abre una grieta en el campeón inglés, Real Madrid estará listo para colarse.

Noche de despedidas en el Bernabéu

Mientras en los despachos se dibujan escenarios de mercado, el césped del Santiago Bernabéu se prepara para una noche cargada de emociones. Real Madrid recibe mañana a Athletic Club en el último partido de LaLiga, un encuentro que llega con sabor a despedida.

Será el adiós de Dani Carvajal, capitán y símbolo, que se marcha tras no renovar su contrato. También el último servicio de Álvaro Arbeloa como técnico del primer equipo antes de dejar el banquillo, con la llegada de Jose Mourinho prevista para este verano.

La rueda de prensa previa, la última de Arbeloa como entrenador madridista, dejó claro el tono de la velada que se avecina.

“Quiero ver un gran partido, despedirme de la afición y darles una victoria. Jugar el último partido en casa es especial. Quiero hacer feliz al Bernabéu”, explicó el técnico, que no quiso vestir su marcha de dramatismo. “Espero que sea un hasta luego. Siempre he considerado Madrid mi casa. Llevo 20 años aquí; es mi hogar. Este es mi último partido esta temporada, no sé si será el último de mi vida como entrenador del Madrid. Intentaré disfrutarlo. Y estoy centrado en ganar”.

Sobre su futuro, Arbeloa fue directo: no estará en el cuerpo técnico de Mourinho. “No estoy aquí para hablar de posibilidades. Mourinho tiene un cuerpo técnico fantástico, está muy bien arropado. Si viene, vendrá con su gente, como debe ser. No hay posibilidad de que me una a él. He pasado estos cuatro meses pensando en Real Madrid; a partir de ahora toca pensar en mí. He dado el salto, me siento preparado para nuevos retos”.

Carvajal, el espejo del madridista

Si algo quiso subrayar Arbeloa, fue la dimensión de la figura de Carvajal en la historia reciente del club.

“Es un símbolo de lo que debe ser un jugador de Real Madrid. Puso la primera piedra de Valdebebas; es especial, único. Será un día bonito para todos, para rendirle homenaje. Será titular y estoy seguro de que cuando le cambie para que le puedan homenajear, todo el mundo se pondrá en pie. Cuando mire atrás, estará muy orgulloso de lo que ha hecho. Los madridistas hemos sido muy afortunados”, afirmó.

Preguntado por su lugar en la tradición de grandes laterales del club, no dudó: “Yo pondría a Carvajal arriba del todo. Dani ha sido muy dominante en las dos facetas, atacando y defendiendo. Es un competidor nato, se ha medido a los mejores”.

No todas las noticias eran positivas. Arbeloa prácticamente descartó la presencia de Vinicius Jr. ante Athletic Club: “Tiene permiso del club por un asunto personal, no sabemos si podrá jugar mañana”.

Un vestuario exigente y una etapa que marca

Durante estos meses al frente del primer equipo, Arbeloa ha tenido que gestionar un vestuario complejo, con jerarquías marcadas y personalidades fuertes. Se ha hablado de roces con algunos jugadores, pero su balance público fue de agradecimiento.

“Estoy muy agradecido a ellos por lo que hemos vivido. Soy consciente de que con 25 jugadores no puedes tener la misma relación. Hemos tenido diferencias, es normal. Las hemos resuelto de la mejor manera posible. Nos hemos mostrado respeto, y la oportunidad llegó cuando llegó. Para mí, lo importante es cómo afrontas lo que te pasa. Y lo he hecho de la mejor manera posible, pensando en Real Madrid. He pensado más en el club que en mí estos meses, he hecho lo mejor para el club. En otro club habría sido diferente, pero era lo que tenía que hacer. No hay espacio para lamentos”.

También dejó claro cuánto le han marcado estos meses: “Casi todos me han ayudado a crecer como entrenador y como persona. He tenido relación con todos, hemos hablado, a veces hemos estado de acuerdo, a veces no. Lo bueno es que yo he estado donde están ellos, he pasado por esas situaciones, les entiendo. A menudo su perspectiva es diferente a la del entrenador. Para mí es más fácil ponerme en su lugar que para ellos ponerse en el mío. Me voy con una gratitud inmensa; me han hecho mejor persona, me han hecho disfrutar cada día. Estoy muy agradecido al club por la oportunidad, me voy agradecido después de estos ocho años, dejando muchos amigos. Espero poder volver algún día”.

Elecciones, Laporta y el caso Negreira

En clave institucional, Arbeloa evitó entrar de lleno en el terreno político ante las próximas elecciones presidenciales en el club blanco: “Hay cosas en las que no me puedo meter. Me parece fenomenal que se presenten; saben dónde está el listón. Estaremos escuchando y viendo qué ideas pueden aportar”.

En cambio, no se mordió la lengua al hablar de Barcelona y de Joan Laporta, a propósito del caso Negreira: “No doy mucha importancia a las palabras de Laporta; nosotros siempre hemos tenido muy claro lo que hemos comentado. Se debe referir al caso Negreira… Seguimos esperando una resolución de un caso tan grave que ha manchado el fútbol español. Muchos árbitros de aquella época siguen, y seguimos con la misma sensación. Estas cosas no son normales. Hay que seguir denunciándolo. Un jugador de Real Madrid está sangrando y ese árbitro recibe el premio de arbitrar la final de la Copa del Rey”.

La noche que se avecina en el Bernabéu mezcla despedidas, homenajes y un cierre de ciclo en el banquillo. Mientras tanto, en los despachos, el club observa cada movimiento en Manchester. Si Guardiola decide marcharse, el tablero europeo temblará. Y Real Madrid ya se prepara para mover ficha.

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