Arsenal pierde a Hjulmand y acelera por Bruno Guimarães
El plan de mercado de Arsenal ha recibido un golpe directo en el centro del campo. Morten Hjulmand, uno de los nombres marcados en rojo en la agenda del club londinense, está a un paso de convertirse en nuevo jugador de Atlético de Madrid.
Según las informaciones desde España, el equipo de Diego Simeone ha alcanzado un acuerdo con Sporting CP por unos 38 millones de libras por el mediocentro danés, declarado seguidor de Arsenal desde niño. Un futbolista que encajaba como anillo al dedo en el perfil que buscaba Mikel Arteta para reforzar la sala de máquinas.
El acuerdo incluye un contrato de cinco años y la llegada del jugador a la capital española este jueves para cerrar los últimos detalles y completar el intercambio de documentación, tal y como han adelantado Fabrizio Romano y Rubén Aria. Atlético ya había visto rechazada una primera oferta por parte del club portugués, pero la operación se ha desbloqueado por un factor clave: la voluntad del propio Hjulmand.
Sporting había prometido abrirle la puerta si llegaba una propuesta adecuada. Esa propuesta ha sido la del equipo del Metropolitano. Y el danés, pese a la atracción evidente de la Premier League y del vigente campeón inglés, ha decidido apostar por el proyecto de Simeone.
Arsenal pierde una opción… y acelera por Bruno
El giro con Hjulmand obliga a Arsenal a mirar en otra dirección para apuntalar el centro del campo. Y ahí vuelve a escena, con más fuerza que nunca, el nombre de Bruno Guimarães.
El brasileño atraviesa días agitados. Llega tocado anímicamente después de la sorprendente eliminación en octavos ante Noruega, con un doblete de Erling Haaland como golpe definitivo. Y, al mismo tiempo, ha dejado claro a Newcastle United que quiere salir este verano.
Se trata de otro terremoto en el noreste de Inglaterra. Tras las salidas de Anthony Gordon y Sandro Tonali al final de la temporada y el traspaso millonario de Alexander Isak a Liverpool hace un año, el capitán se suma ahora a la lista de figuras que empujan la puerta de salida de St. James’ Park.
Según The Guardian, Arsenal está preparado para intensificar su ofensiva por Bruno después de que el jugador haya comunicado a su actual club su deseo de marcharse a Londres. Las conversaciones con sus representantes el mes pasado dejaron un mensaje claro: el mediocentro tiene la mente puesta en la capital y en vestir de rojo.
El campeón inglés trabaja en una oferta en torno a los 60 millones de libras. Un número potente, pero que choca con la resistencia de Newcastle, muy reacio a desprenderse de su líder tras perder ya a varias de sus grandes figuras. No será una negociación sencilla ni rápida.
Un centro del campo en el punto de mira
Que Arsenal busque con tanta insistencia mediocentros no es casualidad. En el club planea una preocupación: la gestión a largo plazo del físico de Declan Rice. No se trata de un problema inmediato, pero sí de una cuestión estratégica. El campeón quiere más piernas, más calidad y más alternativas para sostener el ritmo de una temporada exigente en todas las competiciones.
En ese contexto, además de Bruno Guimarães, han surgido otros nombres sobre la mesa: el marroquí Ayyoub Bouaddi, el talentoso Alex Scott y un Christian Nørgaard cuyo futuro aún no está definido. Son perfiles distintos, rangos de precio diferentes y grados de madurez competitiva también dispares, pero todos encajan en la misma idea: reforzar el corazón del equipo antes de que el calendario apriete.
Hjulmand parecía una pieza ideal para ese puzzle. Su marcha hacia Madrid obliga a reordenar prioridades. Y acelera, por pura necesidad, la decisión sobre Bruno.
Artillería también para el ataque
No todo se concentra en el centro del campo. En el Emirates también se mira al frente de ataque. Arsenal quiere más pólvora, más desequilibrio y más variantes ofensivas.
Morgan Rogers se ha convertido, según The Guardian, en el objetivo número uno para reforzar la línea ofensiva. Pero Aston Villa ha subido el listón hasta alturas considerables: pide más de 100 millones de libras por el internacional inglés. Una cifra que obliga a pensárselo dos veces, incluso para un club acostumbrado a grandes operaciones.
Otra opción sobre la mesa es Julián Álvarez. Un delantero de élite, versátil, con gol y experiencia al máximo nivel. Pero también caro. Y con la competencia añadida de Barcelona, que sigue de cerca su situación.
Arsenal, campeón y ambicioso, se mueve en un mercado duro, inflacionado y lleno de rivales con músculo. Ha perdido a un objetivo que llevaba años soñando con vestir su camiseta, ve una oportunidad en un capitán que quiere cambiar de aires y se enfrenta a subastas millonarias por delanteros codiciados.
La cuestión ya no es si va a fichar. La verdadera incógnita es a quién logrará convencer para sostener el trono de la Premier League una temporada más.






