Ben White se pierde la final de Champions y preocupa para el Mundial
El golpe que silenció el London Stadium ha terminado por convertirse en pesadilla para Arsenal e Inglaterra. Ben White no solo se perderá la final de la Champions League ante Paris Saint‑Germain en Budapest, sino que ahora es seria duda para el Mundial tras confirmarse una lesión en el ligamento colateral medial (LCM) de su rodilla derecha.
Todo empezó el domingo, en un duelo de alta tensión ante West Ham. En plena batalla por la Premier League, White chocó con Crysensio Summerville y, casi de inmediato, se vio que algo no iba bien. Intentó seguir, pero no hubo margen para el heroísmo: tuvo que dejar el campo antes de la media hora. Martin Zubimendi entró desde el banquillo y Declan Rice se desplazó al lateral derecho para recomponer la zaga.
La imagen posterior fue demoledora para el ánimo ‘gunner’: White abandonó el London Stadium con una férula en la rodilla tras el 1‑0 ante los Hammers. Las primeras exploraciones apuntan a daño en el LCM y, según las informaciones, el defensor se perderá lo que resta de temporada.
Mikel Arteta no escondió su preocupación tras el encuentro. El técnico admitió ante la prensa que “no tiene buena pinta” y que el jugador necesita más pruebas para conocer el alcance definitivo del problema. En declaraciones a Sky Sports, el entrenador definió el cambio obligado como un punto de inflexión “difícil” en un partido ya de por sí áspero. Arsenal pelea por el título; West Ham, por la supervivencia. Cada detalle pesa, y perder a un titular consolidado a mitad de la primera parte golpea el plan de cualquier equipo.
Para Arteta, el contratiempo se suma a un parte médico que empieza a parecer un rompecabezas. Jurrien Timber lleva fuera desde marzo por un problema de tobillo. Mikel Merino continúa en la enfermería. Riccardo Calafiori salió también tocado el último fin de semana y su regreso antes del cierre de la Premier, el 24 de mayo, sigue en el aire. Demasiadas incógnitas en el tramo decisivo.
En ese contexto, la baja de White duele todavía más. No solo por su nivel, sino por lo que había reconstruido en el costado derecho junto a Bukayo Saka. Esa sociedad había devuelto filo y continuidad a la banda, una vía de ataque que se había convertido en una de las armas más fiables del equipo. El internacional inglés, de 28 años, suma 30 apariciones esta temporada entre todas las competiciones, aunque solo nueve como titular en liga. Llegaba, sin embargo, en su mejor momento: había encadenado cinco titularidades, incluidas las dos semifinales de Champions frente a Atletico Madrid.
Ahora, el plan cambia de manos. Cristhian Mosquera se perfila como el candidato principal para ocupar el lateral derecho en la final de Budapest el 30 de mayo. El español, fichado por unos 15 millones de libras el verano pasado, ha dejado muy buenas sensaciones y ya ha sido llamado por la selección absoluta de España, lo que le coloca de lleno en la órbita de Luis de la Fuente de cara al Mundial. Rice ya demostró que puede actuar como parche en el lateral, pero todo indica que Arteta querrá mantenerlo en el eje del mediocampo y trabajar a Mosquera para que llegue con ritmo y confianza a los tres últimos partidos del curso.
El golpe trasciende a Arsenal. Inglaterra también mira de reojo. Una lesión de ligamento en mayo, con un torneo de selecciones en el horizonte, siempre abre un interrogante incómodo. La evaluación definitiva marcará los plazos, pero el escenario actual deja a White como seria duda para la cita con su país.
Mientras tanto, la agenda no se detiene. Arsenal vuelve a escena el próximo lunes, en casa, ante un Burnley ya descendido. Sin White, con la enfermería llena y la final de Champions a la vuelta de la esquina, cada decisión de Arteta en este tramo final pesará como una eliminatoria. Y la banda derecha, que hace nada era una certeza, vuelve a estar bajo el foco.






