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Ben White se pierde la temporada del Arsenal y el Mundial

El golpe llegó en silencio, sin entrada brutal ni gesto teatral. Un giro, una molestia, y de pronto el lateral más fiable del Arsenal estaba en el césped del London Stadium pidiendo ayuda. Ben White, 28 años, se perderá lo que queda de temporada y apunta también a ser baja para el Mundial de este verano.

El diagnóstico es demoledor para el club y para la selección: lesión significativa del ligamento medial de la rodilla. El propio Arsenal lo confirmó en un comunicado que sonó más a parte de guerra que a nota rutinaria: White queda fuera hasta final de curso y el objetivo, admitido entre líneas, no es el Mundial, sino llegar a tiempo a la pretemporada.

“Ben White ha sufrido una lesión significativa del ligamento medial de la rodilla, que le mantendrá fuera el resto de la temporada”, explicó el club. “Nuestro equipo médico gestiona ahora su recuperación y rehabilitación, con todos completamente centrados en que Ben esté listo para el inicio de la pretemporada”.

La escena del domingo fue el prólogo de la mala noticia. White tuvo que ser retirado en la primera parte del 1-0 ante West Ham United, ayudado por los fisioterapeutas, y abandonó el estadio con una férula en la rodilla. No hizo falta esperar demasiado para entender que no era un simple golpe.

Un problema para Tuchel… y para el debate del lateral derecho

La lesión de White vuelve a encender un debate que en Inglaterra nunca termina: qué hacer con el lateral derecho en la selección. Thomas Tuchel, seleccionador, ha mantenido al margen a Trent Alexander-Arnold desde que el ex del Liverpool aterrizó en el Real Madrid el verano pasado. Ni convocatorias, ni minutos, ni explicaciones convincentes.

White, que había regresado a la escena internacional en marzo, se perfilaba como una de las opciones sólidas para el torneo. Tuchel le llamó para los amistosos ante Japón y Uruguay en Wembley, donde el defensa fue recibido con abucheos en sus primeros minutos con la camiseta de Inglaterra desde su polémica salida de la concentración de Gareth Southgate en Qatar hace cuatro años. Ahora, esa vía se cierra de golpe.

El técnico alemán podría mirar a otro excompañero de Alexander-Arnold en Anfield: Jarell Quansah. El central, reconvertible a lateral derecho, gana peso en las quinielas ante la ausencia de White y la situación enquistada de Alexander-Arnold. El mensaje que deja el comunicado del Arsenal, centrado en la pretemporada, refuerza la sensación de que el Mundial no entra en los plazos realistas de recuperación.

Arteta, sin red en el costado derecho

Para Mikel Arteta, la noticia llega en el peor momento posible. El Arsenal encara un tramo final de temporada en el que pelea por la Premier League y la Champions League, y pierde a una de sus piezas más estables en la estructura defensiva. White no es solo un lateral: es salida de balón, equilibrio interior y fiabilidad competitiva.

El problema se agrava porque el costado derecho ya estaba en cuadro. Jurrien Timber, teórico lateral derecho titular, sigue fuera de combate por un problema de tobillo que le ha mantenido alejado de los terrenos de juego los dos últimos meses. Y Riccardo Calafiori, el otro lateral de la plantilla, también cayó lesionado en el descanso ante el West Ham. Tres bajas en la misma zona del campo cuando la temporada entra en su fase más cruel.

Arteta lo dejó claro tras el partido, antes incluso del parte médico definitivo. “No lo sabemos, pero no tiene buena pinta en absoluto”, admitió. “Necesita más pruebas mañana”. El tono del técnico ya anticipaba lo que después confirmaron los médicos.

Las soluciones, de momento, son parches. Ante el West Ham, Arteta movió a Declan Rice al lateral derecho durante unos minutos, un recurso de emergencia que tuvo que rectificar al descanso. Con la entrada de Cristhian Mosquera, Rice volvió al centro del campo y el joven defensa ocupó la banda, como ya hiciera en la derrota por 2-1 ante el Manchester City el mes pasado. Nada de eso estaba en el plan inicial de un equipo que se había acostumbrado a la estabilidad que ofrecía White.

Kvaratskhelia en el horizonte

El calendario no concede tregua. El 30 de mayo, en la final de la Champions League, el Arsenal se medirá a Paris Saint-Germain y tendrá enfrente a uno de los extremos zurdos más desequilibrantes del planeta: Khvicha Kvaratskhelia. Afrontar a un futbolista de ese perfil sin tu lateral derecho de referencia y con la línea remendada es una pesadilla táctica para cualquier entrenador.

Cada decisión de Arteta en las próximas semanas estará condicionada por esa ausencia. Rotaciones, dibujos, ajustes de presión, coberturas interiores… todo gira alrededor de un hueco que antes ocupaba White con una naturalidad casi invisible, de esas que solo se valoran del todo cuando desaparecen.

El Arsenal ha vivido toda la temporada caminando sobre el alambre entre la ambición y el desgaste. Ahora, sin su lateral de hierro y con el Mundial alejándose del horizonte de White, la pregunta ya no es solo si el equipo llegará con fuerzas al final. Es si tendrá suficientes piezas sanas para sostener el sueño hasta el último día.