Logotipo completo Pelota Firme

La autopsia de Bompastor: un análisis de su impacto en Chelsea

Cuando Sonia Bompastor aterrizó en Chelsea en el verano de 2024, apenas necesitó una temporada para dejar huella: triplete doméstico en su primer curso al mando. Un impacto fulminante, marca de casa.

Este año la historia ha sido distinta. No un fracaso, pero sí un aviso.

Chelsea ha retenido la Women’s League Cup, ha asegurado plaza en la próxima Women’s Champions League con un tercer puesto en la liga y se ha plantado en las semifinales de la Women’s FA Cup. Sobre el papel, un año notable. Para un club acostumbrado a arrasar, suena a poco.

Bompastor no rehúye el diagnóstico.

“Si reflexionas en términos de resultados, seguro que estábamos tan acostumbradas a ganar tantos partidos, trofeos y títulos”, admite. “Pero esta temporada no hemos podido lograr tanto como antes”.

El mensaje interno ya está en marcha. “Hemos empezado muchas reflexiones dentro del club para asegurarnos de estar en un mejor lugar la próxima temporada. Sabíamos que entrábamos en un periodo de transición desde que llegué”.

La francesa ve estos dos primeros cursos bajo su mando bajo el mismo prisma: éxito, sí, pero sobre un terreno que se está moviendo.

“La primera temporada fue muy exitosa para nosotras. Esta temporada, en términos de éxito, fue más difícil, pero las dos han sido temporadas de transición para el club”.

Un pelotón que se acerca

Durante años, Chelsea ha ido un paso por delante en el fútbol femenino inglés. Ahora, el pelotón aprieta. Y la entrenadora lo subraya sin rodeos.

“La competición es cada vez más grande. Creo que en términos de diferencia entre Chelsea y los otros equipos en Inglaterra, pero también en Europa, se ha reducido. Más equipos pueden invertir en el fútbol femenino, en sus plantillas, en jugadoras para poder competir contra Chelsea”.

El club londinense ha sido referencia, faro, modelo. Ese rol ya no basta para ganar por inercia.

“Chelsea ha sido un club que ha mostrado el camino. Ahora, la mayoría de los clubes nos están alcanzando y se aseguran de poder competir contra nosotras. Así que nos toca, como club, tener una visión sobre ‘vale, ¿cómo podemos mantener el éxito a largo plazo en un club como Chelsea?’. Esa es la pregunta que tenemos que hacernos”.

La cuestión no es menor. El nuevo contexto competitivo obliga a ajustar la hoja de ruta.

Tres competiciones, cero margen de error

Las nuevas normas añaden otro matiz al escenario: la clasificación para la próxima Women’s Champions League implica que Chelsea no disputará la League Cup en la temporada 2026/27. Un torneo menos en el calendario, una exigencia distinta en la planificación.

“Hemos competido en cuatro competiciones, y la próxima temporada serán tres”, explica Bompastor. “Construyes una plantilla con profundidad para competir en cada torneo, porque cuando tienes este nivel de calidad en el equipo, tienes muchas internacionales y juegan muchos partidos en la temporada”.

El foco, ahora, pasa por afinar herramientas y recursos para rendir al máximo en una Women’s Super League cada vez más salvaje… y en Europa, donde el margen se estrecha.

La entrenadora conoce bien el contraste entre ligas. Su experiencia en Lyon le sirve como punto de comparación, y la diferencia es contundente.

“Lo he dicho antes, pero cuando llegas aquí ves la diferencia entre esta liga y las demás en Europa. Cuando estaba en Lyon, en el 80 por ciento de los partidos podíamos jugar al 60 por ciento y era suficiente para ganar”.

Allí, podía rotar sin miedo. “Podía disputar algunos partidos con jugadoras de la academia y aun así ganar. Aquí no es el caso. Aquí tienes que competir en cada partido de liga porque cada encuentro te plantea un desafío distinto”.

A veces, el choque es físico. Otras, el escudo rival pesa. Otras, el duelo se decide en la pizarra.

“Unas veces es un reto físico. Otras es un partido duro porque son grandes clubes. Otras es un desafío táctico. Tienes que asegurarte de estar preparada para cada partido. No hay espacio para relajarte ni un poco, porque cuando lo haces, pierdes o dejas puntos”.

En ese contexto, la autocomplacencia no tiene sitio en Cobham.

“Nuestro trabajo es reflexionar y asegurarnos de tomar las decisiones correctas para el futuro”.

El triplete ya es pasado. La verdadera medida de este proyecto llegará ahora: cuando el resto ya ha aprendido el camino que Chelsea marcó y se atreve, por fin, a discutirle el trono.