Chelsea se prepara para el derbi contra Tottenham: McFarlane al mando
Ni tiempo para lamerse las heridas. Tres días después de caer 1-0 ante Manchester City en la final de la FA Cup en Wembley, Chelsea vuelve a escena en Stamford Bridge para un duelo que nunca admite medias tintas: Tottenham, Premier League, martes por la noche. Y Calum McFarlane, técnico interino, se dispone a agitar el tablero.
La exigencia del calendario y el desgaste emocional de una final perdida empujan casi por obligación a los cambios. El propio McFarlane lo dejó entrever: esta vez habrá rotaciones, piernas frescas y, quizá, un giro de guion táctico.
La gestión de Colwill y el dilema del sistema
El caso más delicado tiene nombre propio: Levi Colwill. El central inglés apenas ha reaparecido este mes tras una lesión grave que lo dejó fuera de toda la temporada hasta hace unas semanas. McFarlane ya advirtió el lunes que “hay que tener cuidado” con él. Traducción competitiva: lo más probable es que arranque en el banquillo ante Spurs.
Esa prudencia abre la puerta a un eje renovado y, sobre todo, a una decisión clave: mantener la línea de tres centrales o volver al 4-2-3-1 que marcaron las etapas de Enzo Maresca y Liam Rosenior. Todo apunta a que el interino regresará a la estructura que mejor conoce el vestuario, con dos mediocentros claros y una línea de tres creativa por detrás del punta.
Neto y Garnacho, buenas noticias entre golpes y dudas
En medio de la resaca de Wembley, hubo al menos un rayo de luz: Pedro Neto y Alejandro Garnacho reaparecieron en la final tras perderse dos partidos por golpes sufridos en los entrenamientos. Ambos salieron adelante sin recaídas y vuelven a estar plenamente disponibles para el derbi.
No todos han tenido la misma suerte. Romeo Lavia se quedó fuera de la convocatoria de la FA Cup por un golpe en la víspera del partido y sigue siendo duda para la visita de Tottenham. McFarlane no lo descartó, pero el riesgo de forzar a un jugador tocado con solo dos jornadas por delante planea sobre Cobham.
En el capítulo de ausencias confirmadas, el técnico no podrá contar con Estevao, Gittens ni Derry, todos en la lista de lesionados.
Badiashile y Sarr, decisión técnica y una oportunidad
Las ausencias recientes de Benoit Badiashile y Mamadou Sarr habían levantado cejas. No se trataba de molestias ni de problemas físicos. McFarlane fue claro: se trata de decisiones de selección. Nada más.
El interino, eso sí, abrió la puerta a ambos para este sprint final. Señaló que cualquiera de los dos podría tener minutos en los dos últimos encuentros ligueros, ante Tottenham y Sunderland. Con la defensa pendiente de ajustes y Colwill entre algodones, el contexto invita a pensar que uno de ellos podría entrar en la rotación de forma inmediata.
Sánchez, con casco y bajo palos
En la portería, el panorama es más nítido. Robert Sánchez regresó contra City, protegido con un casco al estilo Petr Cech tras su problema previo, y todo indica que repetirá como titular en Stamford Bridge. Su presencia aporta continuidad en una línea que ha sufrido demasiadas variaciones a lo largo del curso.
Por delante, el once previsto dibuja un Chelsea reconocible, pero con matices. Reece James y Marc Cucurella ocuparían los laterales, con Wesley Fofana y Trevoh Chalobah como pareja de centrales. En la sala de máquinas, Andrey Santos junto a Moisés Caicedo para sostener el ritmo y proteger las espaldas de los más creativos.
Más arriba, un tridente con talento y gol: Cole Palmer, Enzo Fernández y Pedro Neto, todos por detrás de Joao Pedro como referencia ofensiva. Un bloque con capacidad para someter y castigar, si encuentra la precisión que faltó en Wembley.
El once previsto de Chelsea
Formación probable (4-2-3-1):
- Robert Sánchez;
- Reece James, Wesley Fofana, Trevoh Chalobah, Marc Cucurella;
- Andrey Santos, Moisés Caicedo;
- Cole Palmer, Enzo Fernández, Pedro Neto;
- Joao Pedro.
Duda: Romeo Lavia.
Lesionados: Estevao, Gittens, Derry.
Stamford Bridge, última estación antes del veredicto
El balón echará a rodar a las 20:15 (hora británica) del martes 19 de mayo de 2026, en un Stamford Bridge que espera una reacción inmediata tras la decepción copera. Dos partidos para cerrar la Premier League, dos pruebas para McFarlane, varios jugadores en examen y un derbi que nunca se juega a medio gas.
Chelsea llega herido, pero con margen para dejar una última impresión poderosa. La cuestión es sencilla y brutal a la vez: ¿convertirá este tramo final en un punto de inflexión o en el epílogo de una temporada que se quedó corta?






