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El futuro incierto de Cody Gakpo en Liverpool

El futuro de Cody Gakpo en Liverpool se tambalea. Y en Anfield ya tienen claro dos cosas: FSG escuchará ofertas este verano y el nombre de Bradley Barcola se ha instalado como el relevo soñado si el neerlandés hace las maletas.

Todo llega tras una temporada 2025/26 que dejó heridas profundas. El campeón que defendía la Premier League se desmoronó. El rendimiento de Gakpo, como el de buena parte de la plantilla, cayó en picado y la defensa del título fue todo menos digna. El proyecto de Arne Slot se apagó entre un fútbol plano y una grada desencantada. FSG no dudó: destitución y apuesta por Andoni Iraola para sacudir el vestuario.

En ese contexto, Gakpo ha pasado de ser pieza de presente y futuro a activo vendible. El internacional neerlandés, con 121 goles en su carrera, ha sido cuestionado por la afición y desde su país se ha deslizado que teme perder protagonismo con el nuevo técnico, algo que podría empujarle a pedir la salida. Esa sensación ha encendido las alarmas en Londres.

Tottenham Hotspur ya ha olfateado la sangre. El club del norte de la capital ve una oportunidad de acometer un gran golpe en el mercado y asaltar Anfield por un atacante contrastado. Y, según el periodista David Lynch, la puerta no está tan cerrada como muchos imaginaban.

Lynch, en declaraciones a Anfield Index, confesó su sorpresa al conocer la postura interna del club. Él mismo pensaba que Liverpool concedería a Gakpo una temporada extra para revalorizarlo bajo la batuta de Iraola, asumiendo sus defectos pero confiando en que el nuevo contexto le devolviera el filo. La respuesta que recibió fue muy distinta: en el seno de FSG se ve con buenos ojos una venta si llega una oferta adecuada. No es una salida garantizada, pero sí una posibilidad real.

Lo que sí desmintió el periodista es la versión más dramática del caso. La idea de que Gakpo ya haya pedido formalmente irse se califica desde su entorno como “nonsense”. De momento, el foco del jugador está puesto en el Mundial. Cuando regrese, el escenario puede cambiar. Si aparece un club dispuesto a pagar fuerte, Liverpool no se interpondrá. Y ahí es donde los Spurs aguardan, atentos.

Mientras tanto, en los despachos de Anfield se trabaja a varias bandas. El gran objetivo del verano sigue siendo Yan Diomande, con negociaciones complejas con RB Leipzig y cierta impaciencia en el entorno del jugador por cerrar un acuerdo que podría romper récords del club en cuestión de días. Además, la entidad ya ha cerrado la llegada de Victor Munoz, lo que convierte la incorporación de un tercer extremo en una operación delicada, pero no imposible.

Ahí entra Bradley Barcola.

El atacante francés de PSG, valorado en torno a 90 millones de euros (78 millones de libras), encaja casi a la perfección en el perfil que Liverpool busca si pierde a Gakpo. Joven, explosivo, zurdo que puede partir de cualquiera de las bandas y también moverse por dentro, aunque con preferencia clara por el costado izquierdo. Un espejo funcional del neerlandés, pero con margen de crecimiento y un techo todavía por explorar.

Lynch sostiene que el interés de Liverpool en Barcola no es nuevo. Lleva tiempo en la agenda y el club vigila muy de cerca su situación en París, donde se habla de una posible venta si llega la oferta adecuada. El encaje es evidente: si Gakpo sale por una cifra importante tras el Mundial, esa inyección permitiría atacar la operación Barcola con otra fuerza. El francés tendría que aceptar el proyecto y PSG abrir la puerta, pero en Anfield creen que el escenario no es descabellado.

No será un camino despejado. Arsenal ya ha sido vinculado con Barcola y la puja promete ser dura. Aun así, hay un factor que juega a favor de Iraola: el propio técnico “adora” al jugador, según reveló recientemente Fabrizio Romano, y ciertos detalles contractuales del francés podrían facilitar una maniobra agresiva de Liverpool.

Hay un matiz clave que se repite en el club: Diomande y el joven Ngumoha no se contemplan como sustitutos directos de Gakpo. Son apuestas complementarias, no relevos posicionales. Si el neerlandés se marcha, alguien tendrá que ocupar su espacio en la rotación ofensiva. Y ahí Barcola aparece como la opción premium, el movimiento de gran calado que mantendría el nivel competitivo de la plantilla en las bandas.

Todo queda atado a una cadena de decisiones. Primero, la oferta correcta por Gakpo. Luego, la disposición de PSG a negociar por Barcola. Después, la elección del propio jugador entre los pretendientes que se le acumulen en la puerta. En paralelo, Liverpool deberá cerrar de una vez el caso Diomande para no ver cómo el verano se le escapa entre negociaciones eternas.

FSG ya ha tomado la decisión de fondo: el ciclo anterior ha terminado. Con Iraola al mando, la reconstrucción pasará por nombres, estilos y jerarquías nuevas. La gran incógnita es si, cuando ruede el balón la próxima temporada, el extremo zurdo de Anfield seguirá llamándose Cody Gakpo o si el público coreará otro nombre: Bradley Barcola.

El futuro incierto de Cody Gakpo en Liverpool