Gasperini presiona por el fichaje de Greenwood: situación actual
Gian Piero Gasperini ha decidido implicarse en primera persona en una de las operaciones del verano. El técnico de la Roma no quiere dejar ningún cabo suelto en el fichaje de Mason Greenwood y, según informa Corriere dello Sport, ya ha levantado el teléfono para hablar directamente con el delantero.
El mensaje del entrenador al inglés de 24 años ha sido claro: “espera”. Espera a que la Roma termine de perfilar su ofensiva con el Olympique de Marseille. Espera a que el proyecto giallorosso tome forma definitiva.
Gasperini terminó la temporada 2025-26 visiblemente frustrado con sus opciones en ataque. Lo dijo, lo repitió y ahora actúa: ve en el ex jugador del Manchester United la pieza que le falta para completar un frente ofensivo competitivo y versátil. Que el propio técnico intervenga personalmente en las conversaciones refleja hasta qué punto Greenwood se ha convertido en prioridad absoluta para la Roma, que quiere dar un salto real en la Serie A el próximo curso.
Acuerdo con el jugador y contrato escalonado
En Trigoria sienten que ya han superado un obstáculo clave: el acuerdo con el futbolista. Greenwood, señalan las informaciones, está decidido a dar el sí a la Roma y a mudarse al Stadio Olimpico. El contrato propuesto incluye una estructura salarial escalonada, con un punto de partida de 4 millones de euros netos por temporada, y aumentos ligados a rendimiento y objetivos.
El interés de otros clubes juega ahora a favor de los italianos. Fenerbahce, que sonó con fuerza en las últimas semanas, ha rebajado notablemente su presión tras las recientes elecciones en el club. El escenario se ha despejado y la Roma se ha quedado prácticamente sola en la carrera.
En la operación también se ha involucrado la propiedad. Ryan Friedkin, uno de los hombres fuertes del club, mantiene contacto directo con el entorno del jugador para explicarle el rol específico que tendría en la capital italiana: pieza central del ataque, minutos, jerarquía y un proyecto construido para competir en lo más alto del campeonato.
El muro de Marsella: 55 millones o nada
El gran problema ya no es el jugador. Es el precio. Entre Roma y Olympique de Marseille sigue existiendo una distancia considerable en la valoración del traspaso.
El club francés está obligado a hacer caja con una venta importante para cuadrar sus cuentas y cumplir con el Fair Play Financiero. Greenwood, tras una etapa productiva en la Ligue 1, se ha convertido en uno de los activos más valiosos de su plantilla. Por eso Marsella se aferra a una cifra: alrededor de 55 millones de euros.
La Roma, de momento, no llega ahí. El plan inicial pasa por poner sobre la mesa una primera oferta cercana a los 40 millones de euros, incluyendo bonus. Un intento claro de medir la resistencia del club francés y de abrir una negociación larga, a base de variables y fórmulas creativas.
En los despachos romanistas tampoco descartan otra vía: un préstamo inicial con obligación de compra. Una fórmula que permitiría repartir el impacto económico en varios ejercicios. La duda es evidente: ¿aceptará Marsella un esquema así cuando necesita liquidez inmediata para satisfacer a los organismos de control financiero?
Old Trafford mira de reojo… y hace números
Mientras Roma y Marsella discuten cifras, en Old Trafford siguen la operación con atención. Manchester United incluyó una importante cláusula de porcentaje de futura venta cuando traspasó al delantero al club francés. Cualquier venta definitiva este verano reportaría a los ingleses una parte del montante total, un ingreso extra que podría engordar su propio presupuesto de fichajes.
La Roma, consciente de ese juego de porcentajes, también está dispuesta a hacer concesiones. Según el mismo informe, el club italiano estaría abierto a ofrecer a Marsella una cláusula de reventa propia, incluso superior al 10 %, para acercarse a la valoración que exigen los franceses. Un gesto que busca suavizar la postura del Olympique sin disparar de inmediato el pago fijo.
Greenwood hace las maletas: todo listo para cruzar los Alpes
Mientras los clubes apuran cada detalle, el jugador mueve ficha en silencio. Greenwood ya habría empezado a desalojar su casa en Francia, un paso significativo que encaja con la idea de un inminente cambio de aires y un viaje rumbo a Italia.
La pelota, ahora, está en los despachos. Gasperini ha hablado, el jugador ha dado señales claras y la Roma ha mostrado hasta dónde está dispuesta a llegar. Falta saber si Marsella cede en su tasación o mantiene el pulso hasta el final.
La pregunta ya no es si la Roma quiere a Mason Greenwood. Es cuánto está dispuesta a pagar para convertirlo en el nuevo líder de su ataque.





