India se prepara para el Unity Cup 2026 en Londres
La selección india aterriza en Londres con lo justo. Sin margen para el lujo, casi sin centro del campo y con una lista de bajas que habría desarmado a cualquiera. Aun así, el miércoles arranca el Unity Cup 2026 en The Valley, casa del Charlton Athletic FC, y el equipo de Khalid Jamil no viaja para hacer turismo.
El torneo, que se disputará íntegramente en el estadio londinense, marcará el primer partido de India en suelo británico desde 2002. Veinticuatro años después, el regreso se produce en condiciones muy distintas: un plantel reducido a 18 jugadores y un rival de entidad en la semifinal.
Un cruce desigual sobre el papel
India, número 136 del ránking mundial, se medirá a Jamaica (71) en la segunda semifinal, en la madrugada del jueves. El balón echará a rodar a las 12:00 AM IST del 28 de mayo. El formato es sencillo y sin red: los ganadores de las dos semifinales irán a la final, los perdedores se jugarán el tercer puesto.
En el otro lado del cuadro esperan los gigantes africanos. Nigeria, instalada en el puesto 26 del mundo, parte como gran favorita del torneo, mientras Zimbabwe (130) busca dar la sorpresa. En términos de jerarquía FIFA, India se presenta como la selección con menos cartel. En términos de urgencia competitiva, quizá sea la que más necesite este escenario.
Un viaje con ausencias de peso
El golpe más duro llegó antes de despegar. Mohun Bagan Super Giant retiró a siete de sus jugadores del campamento nacional en plena preparación, obligando a Jamil a rehacer la lista sobre la marcha. No viajaron los centrocampistas Lalengmawia Ralte, Sahal Abdul Samad, Anirudh Thapa, el guardameta Vishal Kaith, el defensa Abhishek Singh Tekcham y los atacantes Manvir Singh y Liston Colaco.
A esa sangría se sumó la lesión de Ashique Kuruniyan. El resultado es un equipo especialmente desnudo en la zona más delicada del campo: el mediocentro.
Jamil solo cuenta con tres especialistas para sostener la sala de máquinas: Jeakson Singh Thounaojam, Noufal PN y Ricky Shabong. De ellos, Noufal y Ricky aún no han debutado con la selección absoluta. No hay red de seguridad, no hay rotaciones cómodas. Cada minuto será un examen.
Viejos pilares y nuevas ilusiones
En ataque, India se encomienda a la electricidad de Ryan Williams y Lallianzuala Chhangte, llamados a liderar la línea ofensiva. A su lado asoma Edmund Lalrindika, que llega con la confianza disparada tras proclamarse campeón de la ISL con East Bengal. El delantero busca trasladar esa inercia ganadora a la camiseta del país.
Detrás, dos nombres aportan jerarquía y calma: el portero Gurpreet Singh Sandhu y el central Sandesh Jhingan. Su experiencia será clave para sostener a un grupo corto de efectivos y con varios futbolistas todavía por hacerse un nombre en el escenario internacional.
La convocatoria la completan los guardametas Hrithik Tiwari y Albino Gomes; los defensas Rahul Bheke, Nikhil Poojary, Roshan Singh Naorem, Akash Mishra, Bijoy Varghese y Pramveer; los delanteros Rahim Ali y Farukh Choudhary. No sobra nadie. Todos cuentan.
El escenario, el reloj y la pantalla
Todos los partidos del Unity Cup 2026 se disputarán en horario de madrugada para la afición india. El calendario, en hora estándar de India (IST), arranca así:
- 27 de mayo, miércoles: Nigeria vs Zimbabwe – 12:00 AM
- 28 de mayo, jueves: Jamaica vs India – 12:00 AM
- 30 de mayo, sábado: partido por el tercer puesto y final – horarios por confirmar
El torneo no tendrá transmisión televisiva en el país, pero sí estará disponible en directo vía streaming en FanCode, única ventana para seguir a la selección en esta gira británica.
Un reto que va más allá del marcador
Sobre el papel, India llega en inferioridad. Menos nombres, menos experiencia reciente en grandes escenarios, menos opciones en el centro del campo. Pero también llega con algo que no se mide en el ránking: la oportunidad de que nuevos futbolistas se ganen un lugar a base de carácter.
En un estadio inglés, ante rivales de mayor peso y con una plantilla recortada, la selección se enfrenta a una pregunta incómoda y apasionante a la vez: ¿puede un equipo herido convertir la adversidad en el punto de partida de un nuevo ciclo?






