Inter presiona a Liverpool por Curtis Jones mientras Ayari se enfoca en el Mundial
El verano en Anfield ha pasado de inquieto a directamente incómodo. Y la última presión no llega desde Arabia Saudí, sino desde Milán. Inter ha puesto fecha límite para cerrar el fichaje de Curtis Jones y quiere tener al centrocampista inglés disponible en Alemania a partir del 16 de julio, según ha desvelado la prensa italiana.
El club lombardo ya tiene el “sí” del jugador, adelantado hace unas semanas, y trabaja sobre una operación en torno a los 20 millones de euros. Liverpool, sin embargo, se planta: su tasación ronda los 30 millones e incluye además un porcentaje de una futura venta. Un pulso clásico de mercado, pero con el reloj marcando cada segundo.
Un Liverpool que se desangra en silencio
El contexto explica la dureza de la postura del club inglés. Ibrahima Konaté se ha marchado libre a Real Madrid. Andy Robertson ha hecho lo propio rumbo a Tottenham. Y Mohamed Salah ya ha comunicado que se irá, sea a Arabia Saudí o a otro destino, después de anunciar su decisión a principios de año.
En paralelo, nombres como Curtis Jones y Alexis Mac Allister también han aparecido en las quinielas de salida. No es una fuga menor: son piezas que sostienen la estructura de un Liverpool que necesita vender bien para financiar la siguiente reconstrucción.
Inter lo sabe. Y aprieta.
Según ‘Gazzetta dello Sport’, en el Giuseppe Meazza confían en alcanzar un acuerdo, pero se topan con la resistencia de unos ‘Reds’ decididos a “hacer caja” con el centrocampista inglés. El club italiano, recuerdan, tiene ya cerca de 20 jugadores bajo contrato y espera, paciente, apoyado en dos factores: el deseo del futbolista de vestir de neroazzurro y un contrato que termina en un año.
Mientras tanto, el nuevo técnico Chivu podrá arrancar la pretemporada con buena parte del grupo disponible, a excepción de los seis internacionales convocados al Mundial: Akanji, Calhanoglu, Sucic, Bonny, Lautaro y Thuram. El resto, “viejos” y recién llegados, estarán a sus órdenes. Inter quiere que Jones se sume pronto a esa lista.
La presión ya está sobre la mesa: o Liverpool cede en el precio o corre el riesgo de ver cómo un activo importante entra en su último año de contrato con un valor de mercado a la baja.
Ayari, en modo burbuja mundialista
Mientras el futuro de Jones se cuece a fuego alto, otro nombre ha aparecido en la órbita de Anfield: Yasin Ayari. El centrocampista de Brighton, internacional con Suecia, ha brillado en el estreno de su selección en el torneo y ha sido vinculado a un posible movimiento hacia Liverpool.
Él, de momento, baja la persiana.
Preguntado por los rumores sobre negociaciones con el club inglés, Ayari fue tajante en declaraciones a ‘Fotbollskanalen’: está centrado exclusivamente en el Mundial y deja todo lo demás en manos de su entorno. “Estoy en la burbuja del Mundial. No tengo ni idea de nada. Los demás se encargan de todo por mí. Yo solo estoy aquí y me concentro en el Mundial”, explicó.
Nada de guiños, nada de mensajes en clave. Silencio competitivo. El tipo de respuesta que los entrenadores quieren escuchar en plena gran cita.
Un ojo en Brighton, otro en el futuro
Brighton, mientras tanto, ya ha movido ficha en el mercado incorporando a Zadok Yohanna desde AIK Fotboll, el antiguo club de Ayari. El sueco, lejos de ver una amenaza, se ha mostrado dispuesto a ejercer de guía del joven de 18 años cuando se incorpore al vestuario de la Premier.
“Será divertido. No le he visto mucho en la liga sueca, pero será divertido empezar y ver cómo le va”, comentó Ayari, antes de dejar un mensaje que retrata bien el ambiente del club del sur de Inglaterra: “Cuidaré de él, pero mucha gente cuidará de él. Es un club familiar, así que debería irle bien”.
Mientras Ayari protege su concentración y Brighton refuerza su proyecto, Liverpool observa. Entre la urgencia por resolver el caso Curtis Jones y la necesidad de encontrar nuevas piezas en el centro del campo, el verano en Anfield se perfila como una prueba de nervios. Y en ese tablero, cada día que pasa antes del 16 de julio pesa un poco más.





