Juventus refuerza su estructura: Massara y Chiellini asumen nuevos roles
Juventus acelera su reconstrucción lejos del césped. El club bianconero ha hecho oficial la llegada de Frederic Massara como nuevo Chief Football Officer y, casi en el mismo gesto, ha redefinido el papel de una de sus grandes banderas: Giorgio Chiellini pasa a ser Chief Club Affairs Officer.
No es un simple ajuste de organigrama. Es una declaración de intenciones.
Massara, el arquitecto deportivo
Un mes después de dejar Roma, el nombre de Frederic Massara ya sonaba con fuerza en los pasillos de la Continassa. Este martes, la Juve confirmó lo que se venía filtrando: el ejecutivo de 57 años será el responsable máximo del área de fútbol masculino.
El club lo detalló con precisión en su comunicado: Massara reportará directamente al consejero delegado, Giovanni Carnevali, con la misión de reforzar la estructura organizativa de la división masculina. Tendrá en sus manos la gestión y el desarrollo del fútbol del primer equipo, ayudando a definir e implementar las estrategias y proyectos deportivos, en estrecha colaboración con el director deportivo Marco Ottolini.
La elección no es casual. A lo largo de su carrera, Massara se ha ganado fama de gestor fino y fiable. Juventus subraya que es “uno de los ejecutivos más respetados del mundo del fútbol”, con aportaciones clave en clubes de peso como AC Milan y AS Roma. Su perfil encaja con una Juve que busca combinar ambición inmediata con planificación a medio plazo.
Chiellini, del césped a los centros de poder
Mientras Massara asume el control del área deportiva, otro movimiento apunta al corazón institucional del club. Giorgio Chiellini, tras un año como Director of Football Strategy, estrena un cargo creado a su medida: Chief Club Affairs Officer.
El ex capitán bianconero no estará en el banquillo ni en la banda, pero su influencia se desplaza a un terreno igual de decisivo: el de las relaciones y el poder. Según explica Juventus, Chiellini reforzará la capacidad del club para relacionarse, negociar y representar sus intereses ante instituciones clave, ‘stakeholders’ estratégicos y organizaciones deportivas, tanto en Italia como a nivel internacional.
En otras palabras: Chiellini será una de las caras visibles de la Juve en los despachos donde se decide el futuro del fútbol. Un papel que exige prestigio, credibilidad y conocimiento profundo del juego y de sus equilibrios. Tres elementos que el ex defensa encarna como pocos.
Carnevali diseña su Juve
Estas decisiones llevan la firma de Giovanni Carnevali, nombrado CEO y General Manager el mes pasado en sustitución de Damien Comolli, que dejó el Allianz Stadium tras apenas un año en el cargo.
Carnevali acompañó el anuncio con un mensaje claro de proyecto y continuidad interna. Aseguró que el club está construyendo “una estructura sólida, competente y cohesionada, capaz de sostener las ambiciones presentes y futuras”. Subrayó también la importancia de la llegada de Massara, cuya experiencia y conocimiento profundo del fútbol, dijo, complementan las capacidades ya existentes dentro del organigrama.
El nuevo CEO se mueve rápido. En pocas semanas ha redefinido el eje directivo del área deportiva y ha recolocado a una leyenda del club en un rol de peso institucional. La Juve busca estabilidad, pero sin renunciar a sacudir la estructura.
Primer fichaje y un mensaje al mercado
El movimiento en los despachos no llega solo. Juventus ya ha confirmado su primer fichaje del verano: el extremo italiano Jeff Ekhator, incorporado en una operación de 18 millones de euros, incluidos bonus.
Entre la llegada de Massara, el ascenso de Chiellini a un cargo estratégico y el primer refuerzo para la plantilla, el mensaje es nítido: la Juve quiere volver a marcar el ritmo, no solo en el campo, también en los despachos.
El balón aún no rueda, pero en Turín la nueva Juventus ya se está jugando… y se está diseñando desde arriba.





