Maresca asume el mando: Manchester City inicia una nueva era
Enzo Maresca será el nuevo entrenador de Manchester City a partir de la temporada 2026/27. El anuncio marca el primer gran movimiento del club tras la confirmación de que Pep Guardiola pondrá fin a una década histórica en el Etihad Stadium: 10 años, 20 títulos y una huella difícil de igualar.
Pero el cambio no se limita al banquillo principal. Pep Lijnders, asistente de Guardiola, también se marchará este verano, cerrando una etapa breve, intensa y cargada de expectativas.
Un asistente de paso fugaz, pero eléctrico
Lijnders llegó a Manchester en junio de 2025, procedente de una etapa muy reconocida junto a Jürgen Klopp en Liverpool. Su fichaje se interpretó como un golpe estratégico del City: un técnico joven, de ideas claras, habituado a la élite y con un perfil ideal para acompañar a Guardiola en el tramo final de su ciclo.
Su paso por el Etihad, sin embargo, quedará reducido a una sola temporada. Un año de alta energía, de trabajo diario a la sombra de un técnico legendario y de inmersión en una estructura que domina el fútbol inglés desde hace tiempo.
La salida de Guardiola, ya oficial, obligó a la directiva a acelerar los planes de sucesión. Y en esos planes, Lijnders tenía un papel reservado.
El plan del club… y la decisión de Lijnders
Según información de The Athletic firmada por James Pearce, Manchester City quería retener a Pep Lijnders como parte del nuevo cuerpo técnico. Con Enzo Maresca señalado como el elegido para dirigir al equipo desde 2026/27, el club ofreció al neerlandés un contrato de larga duración para integrarse como uno de los asistentes del técnico italiano.
La respuesta fue un no.
A sus 43 años, Lijnders ha optado por no continuar en un rol secundario bajo un nuevo entrenador. Prefiere abrir su propio camino, lejos de la etiqueta de “segundo de” que le ha acompañado tanto con Klopp como con Guardiola. No es una ruptura traumática, pero sí una decisión cargada de significado en un momento de reconstrucción.
El City quería continuidad en el banquillo, al menos en la sala de máquinas del día a día. Lijnders, en cambio, ha elegido la vía más arriesgada: salir al mercado en busca de un proyecto propio.
Despedida en el Etihad
La marcha será inmediata. Lijnders se despedirá de jugadores y personal del club el domingo, tras el último partido de la temporada de Premier League ante Aston Villa en el Etihad Stadium.
Será una tarde de doble simbolismo: el cierre de la campaña y el inicio real del posguardiolismo. Guardiola se encamina hacia la salida tras una década irrepetible; Lijnders, tras un solo curso, también hace las maletas con la vista puesta en un nuevo desafío este mismo verano.
Mientras Enzo Maresca se prepara para tomar el timón, el City afronta algo que no había tenido que gestionar en diez años: una reconstrucción de identidad en el banquillo sin la figura que lo ha definido todo. Y lo hará sin uno de los asistentes más cotizados de Europa, decidido a comprobar si está listo para dejar de ser la mano derecha de alguien y convertirse, por fin, en el protagonista de su propia historia.






