Musiala enfrenta un año difícil: multas y retirada de carnet
Jamal Musiala vive uno de los tramos más duros de su aún corta carrera. Lesionado, castigado por la justicia y, desde ahora, apartado también de la carretera. El talento de Bayern Munich ha recibido una orden penal en Múnich que le deja sin carnet de conducir y le señala por “poner en peligro el tráfico por negligencia” y causar “lesiones corporales por negligencia en dos casos”.
Todo arranca el 13 de abril de 2025, en la autopista A8 en dirección a Salzburgo. Musiala, al volante de un Audi RS e-tron GT, un deportivo eléctrico de más de 600 caballos, viajaba acompañado por su hermana pequeña. Potencia de sobra. Demasiada, tal y como quedó acreditado después.
El portavoz de la Fiscalía de Múnich I, Florian Lindemann, detalló el momento clave del siniestro: durante una maniobra de adelantamiento, “el acusado Jamal M., que circulaba a velocidad excesiva, no se percató de un coche que iba a su derecha, lo que provocó la colisión”. La cifra impresiona: 194 km/h en un tramo limitado a 120. Más de 70 por encima del límite.
El impacto afectó a un VW Golf en el que viajaban dos personas, un hombre de 30 años y una mujer de 26. Ambos sufrieron heridas leves. Musiala, según los informes, quedó visiblemente conmocionado y se apresuró a comprobar el estado de los ocupantes del otro vehículo. El susto fue importante; los daños materiales, también: en torno a los 200.000 euros.
Orden penal y castigo ejemplar
La investigación desembocó en una orden penal firme contra el internacional alemán. El Juzgado de Distrito de Múnich la emitió el 28 de enero de 2026 y, desde entonces, la resolución es legalmente vinculante. El documento condena al jugador por dos delitos de lesiones por negligencia y por poner en peligro la seguridad vial.
No solo hay una multa económica. El golpe más severo llega en forma de retirada de carnet. Sin volante, sin margen de maniobra. El entorno del futbolista ha confirmado el incidente tras las consultas realizadas en los últimos días, un caso que hasta ahora se había mantenido prácticamente fuera del debate público.
Lindemann precisó también el calendario de su regreso a la carretera: “No podrá expedirse un nuevo permiso de conducir a Musiala antes de que transcurran nueve meses desde que la orden penal adquirió firmeza”. Traducido a la vida diaria del jugador: nada de conducir, al menos, hasta el otoño.
Un año de golpes: del Mundial de Clubes a la autopista
La sanción llega en un contexto especialmente delicado para Musiala. El mediapunta ya venía de una lesión gravísima sufrida en el Mundial de Clubes, donde se fracturó el peroné y sufrió una luxación de tobillo. Un doble castigo físico que supuso el mayor parón de su carrera profesional.
Su 2025 quedó marcado por la rehabilitación, por los plazos, por la espera. Volvió a los terrenos de juego en enero, con la sensación de haber dejado atrás lo peor. Pero el fútbol, y la vida, no siempre respetan los guiones. En marzo, otro susto en el tobillo encendió de nuevo las alarmas médicas.
Ahora, a esa cadena de sobresaltos se suma un expediente judicial y la prohibición de conducir. Un recordatorio contundente de que el margen de error, para una estrella en plena exposición pública, es mínimo.
Musiala seguirá intentando recuperar su mejor versión sobre el césped. Le tocará hacerlo, durante un tiempo, sin la vía de escape del volante y con la certeza de que cada paso, dentro y fuera del campo, se mide al milímetro.






