Neymar se pierde el partido contra Haití en Philadelphia
PHILADELPHIA — La Copa del Mundo avanza, pero Brasil sigue sin su faro creativo. Neymar continúa recuperándose de una lesión en la pantorrilla y volverá a ver el partido por televisión. Esta vez, ni siquiera estará en la ciudad.
La Confederación Brasileña de Fútbol confirmó que el ’10’ se perderá también el duelo de este viernes ante Haití, en el Lincoln Financial Field de Philadelphia, correspondiente al Grupo C del Mundial 2026. Será su segundo encuentro consecutivo fuera de la lista en el torneo y el cuarto seguido sin vestirse con la camiseta de la selección.
Neymar, lejos del foco… y de Philadelphia
Mientras sus compañeros se preparan para salir al césped a las 20:30 hora del Este, Neymar permanecerá en el centro de entrenamiento de Brasil en Morris Township, New Jersey. Allí apura la fase final de su recuperación, lejos del ruido del Mundial pero en el corazón del plan médico de la CBF.
El astro se lesionó la pantorrilla jugando con Santos FC. El diagnóstico fue claro: lesión de grado dos, algo más que una simple inflamación. El 28 de mayo, el médico de la selección, Rodrigo Lasmar, marcó los plazos: entre dos y tres semanas para volver a estar en condiciones de competir.
El calendario no ha tenido piedad. Neymar no jugó los amistosos previos ante Panamá y Egipto, se perdió el debut mundialista frente a Marruecos en el MetLife Stadium —donde solo pudo seguir el 1-1 desde la banda— y tampoco estará ante Haití. La progresión existe, ya entrena sobre el césped, pero aún no está listo para el ritmo de un Mundial.
Brasil, líder sin escaparse
El empate ante Marruecos dejó a Brasil en una zona tan cómoda como engañosa. Llega a la segunda jornada con un punto y empatado en la cima del Grupo C con Marruecos y Escocia. La diferencia de goles favorece a los escoceses, que derrotaron 1-0 a Haití, y convierte el choque de esta noche en Philadelphia en algo más que un simple trámite.
Sin Neymar, la responsabilidad creativa vuelve a repartirse. El equipo ya sabe lo que es competir sin su gran figura, pero cada minuto sin él en el campo aumenta la presión sobre el resto. El margen de error es mínimo en un grupo tan apretado.
El plan médico: paciencia y última fase
En los últimos días, el mensaje desde la concentración brasileña ha sido coherente: no hay prisa, pero tampoco relajación. Neymar ya pisa el campo de entrenamiento, se ejercita con balón y completa sesiones específicas diseñadas para esa pantorrilla castigada. La CBF ha decidido mantenerlo en el entorno controlado de Granja Comary, cerca de Nueva York, para exprimir al máximo esta fase final de la recuperación.
No viajar a Philadelphia no es un castigo, es una decisión estratégica. Menos desplazamientos, menos riesgos, más control sobre las cargas. Brasil sabe que el torneo es largo y que forzar ahora puede salir carísimo más adelante.
Un ojo en Haití, otro en el calendario
El duelo ante Haití está marcado desde hace tiempo como el partido en el que Brasil debe dar un golpe de autoridad. Se juega este viernes 19 de junio, a las 20:30 hora del Este, en el Lincoln Financial Field, con transmisión televisiva en Fox Sports 1 y opciones de ‘streaming’ a través de Fox Sports Go, Fubo y Peacock para la emisión en español.
Después de Haití, el calendario aprieta aún más: el 24 de junio espera Escocia en el Hard Rock Stadium de Miami Gardens, en otro choque que puede definir el orden final del grupo.
El recorrido en esta fase es claro:
- 13 de junio: Brasil 1–1 Marruecos
- 19 de junio: Brasil vs Haití, Lincoln Financial Field, Philadelphia
- 24 de junio: Brasil vs Escocia, Hard Rock Stadium, Miami Gardens
Mientras tanto, la historia de Brasil en la Copa del Mundo pesa sobre cada decisión. Es la 23ª participación de la Canarinha en el torneo, con cinco títulos en sus vitrinas (1958, 1962, 1970, 1994, 2002). Un palmarés que no admite medias tintas ni planes a medias.
Neymar trabaja en silencio, a unos kilómetros de distancia, con la mirada puesta en volver a tiempo para influir en este Mundial. La pregunta ya no es solo cuándo reaparecerá, sino cuánto podrá cambiarle el rostro a una selección que, aun sin su estrella, está obligada a comportarse como candidata.





