Real Madrid y Athletic Club llevan su batalla contra LaLiga al Tribunal Supremo
Real Madrid lleva su pulso con LaLiga por el caso CVC hasta el Tribunal Supremo. El club blanco no se rinde. Tampoco Athletic Club, que comparte batalla jurídica en un conflicto que ya trasciende lo deportivo y que apunta al corazón del modelo económico del fútbol profesional en España.
La Audiencia Provincial cierra una puerta… y abre otra
La Audiencia Provincial de Madrid ha desestimado el recurso presentado de forma conjunta por Real Madrid C.F. y Athletic Club contra los acuerdos de LaLiga relativos a la conocida operación con el fondo CVC. Un revés importante en los tribunales ordinarios, pero no definitivo.
El fallo avala la tesis de LaLiga: entiende que la compensación pactada a favor de CVC es, en esencia, un gasto de comercialización de los derechos audiovisuales y que la operación no afecta a los clubes que decidieron no adherirse al acuerdo. Bajo esa interpretación, el marco general de la competición no quedaría alterado para quienes se mantuvieron al margen.
Real Madrid no lo ve así. Ni mucho menos.
El modelo de negocio, en el centro del conflicto
El club blanco sostiene que los acuerdos impugnados van mucho más allá de una simple operación de marketing o financiación. A su juicio, impactan de lleno en el modelo de gestión de los derechos audiovisuales, en el esqueleto económico de LaLiga y en los derechos e intereses legítimos de todos los clubes que participan en el campeonato, se hayan sumado o no al proyecto con CVC.
No se trata solo de cuánto dinero entra hoy. Se trata de quién manda, cómo se reparte y durante cuánto tiempo.
La entidad presidida por Florentino Pérez insiste en que una operación diseñada para proyectar sus efectos durante décadas sobre la estructura económica y de gobernanza del fútbol profesional español exige un análisis jurídico mucho más exhaustivo, con especial atención a las consecuencias presentes y futuras. Para el club, el listón de exigencia no puede ser el de un acuerdo comercial más: debe ser el de una decisión que condiciona a varias generaciones.
Camino al Supremo: un caso de “interés jurídico evidente”
Lejos de dar el asunto por cerrado, Real Madrid C.F. ha anunciado que recurrirá la resolución ante el Tribunal Supremo. Considera que el caso plantea cuestiones de “evidente interés jurídico” que requieren una respuesta del Alto Tribunal y la fijación de doctrina sobre aspectos esenciales del marco legal aplicable a la gestión y explotación de los derechos audiovisuales del fútbol profesional.
El mensaje es claro: el club quiere que el Supremo marque las reglas del juego, no solo para este conflicto, sino para cualquier gran operación futura que afecte a la estructura económica de la competición.
Un pulso que define el futuro del fútbol español
En su comunicado, Real Madrid subraya que seguirá defendiendo, “en todos los ámbitos”, los principios de legalidad, transparencia, seguridad jurídica y protección de los derechos e intereses de sus socios y de todos los clubes que integran el fútbol profesional español.
No es solo una batalla por un contrato. Es una disputa por el modelo de poder dentro del fútbol nacional: quién decide, quién controla los ingresos clave y hasta qué punto los clubes conservan autonomía frente a acuerdos globales impulsados desde la organización de la competición.
La pelota, ahora, queda en el tejado del Tribunal Supremo. Y de su decisión puede depender cómo se reparta y se gobierne el negocio del fútbol español durante muchos años.






