Lionel Messi rompe récord mundial en Kansas City
Lionel Messi ya no discute con el tiempo: lo está derrotando. En la noche de su debut en el Mundial 2026, el capitán de Argentina volvió a inclinar la balanza en los eternos debates sobre el mejor de la historia al firmar un nuevo hito que deja atrás a su gran rival de época, Cristiano Ronaldo.
Ante un estadio Kansas City Stadium repleto, con ambiente de estreno grande y camiseta albiceleste en cada rincón, Messi se adueñó del partido frente a Argelia y del libro de récords: hat-trick, victoria 3-0 y una marca que parecía reservada para el portugués.
A los 38 años y 357 días, el argentino se convirtió en el futbolista de mayor edad en lograr un triplete en un Mundial, superando el registro que Cristiano Ronaldo había establecido en 2018, cuando lo consiguió con 33 años y 130 días. Cinco años de diferencia. Una eternidad en un deporte que suele expulsar a sus estrellas mucho antes.
El partido tuvo dueño desde el inicio. Cada vez que Messi tocaba la pelota, el murmullo se convertía en expectación. El primer gol abrió el camino y desarmó la resistencia argelina; el segundo confirmó que la noche iba a llevar su firma; el tercero, ya con el estadio rendido, selló una actuación que alimenta la leyenda justo cuando muchos esperaban la curva descendente.
Argentina, campeona defensora, necesitaba una presentación sólida en el Grupo J. La consiguió con autoridad y sin concesiones. Con este triunfo, la selección de Lionel Scaloni se coloca en la cima de su zona, que comparte con Austria, Jordania y Argelia, con tres puntos tras el primer encuentro y la sensación de que, mientras Messi siga así, el listón competitivo seguirá altísimo.
El calendario no da respiro. Argentina volverá a jugar el lunes frente a Austria y cinco días más tarde se medirá con Jordania, ambos partidos en el Dallas Stadium. Dos citas que pueden definir el orden del grupo, pero también el tono de la defensa del título.
Al otro lado del cuadro emocional de este Mundial aparece Cristiano Ronaldo. Portugal debutará el miércoles frente a la República Democrática del Congo, antes de medirse a Uzbekistán el martes siguiente y cerrar la fase de grupos ante Colombia el 27 de junio, todos sus partidos en el Miami Stadium. Otro escenario, otro clima, la misma exigencia: terminar, al menos, entre los dos primeros para estar en los cruces de octavos, objetivo compartido por las dos grandes figuras de esta era.
El formato del torneo premia la regularidad: los dos mejores de cada grupo avanzan a la fase de eliminación directa junto a otras 30 selecciones. Pero el foco, inevitablemente, se posa sobre ellos. Messi llega como campeón del mundo, con la corona conquistada en 2022 tras aquella final inolvidable ante Kylian Mbappé y Francia, resuelta en los penales. Portugal, con Cristiano al frente, busca su gran golpe pendiente en un Mundial.
En Kansas City, la primera palabra la tuvo Messi. Fue contundente. Mientras la discusión sobre el “GOAT” sigue en bares, redes y tertulias, el argentino eligió la forma más simple de participar en el debate: marcar tres goles, romper el récord de su eterno competidor y volver a poner a Argentina en la ruta de un Mundial que, de nuevo, parece dispuesto a girar alrededor de su zurda.





