Logotipo completo Pelota Firme

Liverpool apunta a Adam Wharton mientras Iraola busca un nuevo centro del campo

El verano en Anfield no será tranquilo. Tras el despido inesperado de Arne Slot y el nombramiento de Andoni Iraola, la directiva del Liverpool se ha lanzado de lleno a rediseñar una plantilla que, apenas un año después de conquistar la Premier League, se ha quedado corta en demasiados frentes.

Entre las prioridades, una destaca con fuerza: el centro del campo. Y ahí aparece un nombre subrayado en rojo en la agenda del club: Adam Wharton, mediocentro del Crystal Palace.

Iraola llega, la vieja guardia se va

El cambio en el banquillo ha llegado acompañado de una sacudida en el vestuario. Andy Robertson, Mohamed Salah e Ibrahima Konaté ya son pasado. Tres pilares de los últimos años, tres vacíos enormes que condicionan cualquier plan deportivo.

La sensación es clara: el Liverpool que dominó la Premier con Slot en su primera campaña se desdibujó por completo en la 2025-26. La defensa encajó la cifra más alta de goles del club en la historia de la liga, la segunda línea perdió chispa y continuidad, y la plantilla se quedó corta en profundidad, sobre todo en las bandas.

En ese contexto, Iraola necesita algo más que retoques. Necesita una reconstrucción selectiva. Y el club está dispuesto a respaldarlo con dinero.

Wharton, en el radar rojo

Según el periodista Ben Jacobs, de GIVEMESPORT, el Liverpool “realmente aprecia” a Adam Wharton. Lo dijo en talkSPORT con un matiz claro: no se trata solo de reforzar ataque y defensa, también hay un foco muy definido en el centro del campo.

El Palace no tiene urgencia por vender. Wharton tiene todavía tres años de contrato y Selhurst Park se prepara para albergar fútbol de Europa League la próxima temporada. Sin embargo, el contexto del jugador abre una pequeña puerta: se ha quedado fuera de la lista de Inglaterra de Thomas Tuchel, un detalle que suele agitar el mercado cuando un talento emergente siente que necesita un salto para consolidarse.

Oliver Glasner no ha escatimado elogios. Ha llegado a calificar a Wharton como “uno de los mejores centrocampistas del mundo” en las últimas semanas. Palabras mayores que encajan con el tipo de perfil que el Liverpool persigue: un mediocentro capaz de mandar con balón, cubrir metros y sostener la presión alta que caracteriza a los equipos de Iraola.

Un centro del campo que pide aire

La temporada 2025-26 dejó dudas en una zona que, sobre el papel, debía ser una de las fortalezas del equipo. Ryan Gravenberch y Alexis Mac Allister no alcanzaron el nivel que habían mostrado en campañas anteriores. Ni en continuidad ni en impacto.

Dominik Szoboszlai se ha consolidado como uno de los primeros nombres en la alineación, pero alrededor de él el paisaje es menos sólido. Falta un socio fiable, alguien que pueda dar equilibrio, personalidad y ritmo en los momentos calientes de los partidos.

Ahí encaja Wharton. Joven, con margen de crecimiento, acostumbrado ya a la exigencia de la Premier y con un perfil mixto que permite ajustar sistemas sin perder intensidad. No es un fichaje de relleno: sería una pieza central en la nueva versión del Liverpool.

La operación, eso sí, no será sencilla. Palace sabe lo que tiene entre manos, tiene contrato fuerte a su favor y viene de clasificarse para Europa. No es el típico club presionado por la necesidad. Si el Liverpool quiere a Wharton, tendrá que demostrarlo con una oferta acorde.

El relevo de Salah y la nueva ofensiva millonaria

Mientras tanto, el gran agujero está en las bandas. La salida de Salah deja al equipo corto de desequilibrio y gol por fuera. El club confía en la progresión del joven Rio Ngumoha, de 17 años, pero nadie en Anfield se engaña: no se le puede cargar de golpe con el peso de reemplazar a una leyenda.

Por eso el Liverpool ya negocia por Yan Diomande, la sensación del RB Leipzig. Con solo 19 años, el atacante ha sido señalado internamente como el heredero ideal de Salah. Algunas informaciones apuntan a que el jugador ya habría acordado términos personales, pero Leipzig se mantiene firme: más de 100 millones de libras o nada.

No sería la primera vez que los ‘Reds’ cruzan esa barrera. El verano pasado ya desembolsaron cifras superiores a los 100 millones por Florian Wirtz y Alexander Isak. Y todo indica que la línea de inversión seguirá el mismo camino.

Diomande no es el único nombre en la lista. Bradley Barcola, campeón de Champions con Paris Saint-Germain, y el extremo del Bournemouth, Rayan, también están en el radar. Sus clubes los valoran igualmente por encima de los 100 millones. Cualquier movimiento en esas piezas cambiaría de golpe el paisaje ofensivo del Liverpool.

Un mercado para redefinir al Liverpool

La sensación es que el club ha llegado a un punto de no retorno. O se reinventa ahora, o corre el riesgo de ver cómo se le escapan los trenes importantes en la Premier y en Europa.

Iraola quiere un equipo agresivo, vertical, que viva instalado en campo rival y presione sin descanso. Para eso necesita piernas, carácter y calidad en el centro del campo. De ahí el interés en Wharton. Necesita, también, gol y desequilibrio por fuera. De ahí la apuesta por Diomande, Barcola o Rayan.

El Liverpool ya ha demostrado que no le tiembla el pulso a la hora de gastar fuerte. La pregunta, esta vez, no es si invertirá, sino en quién. Y si Adam Wharton será el mediocentro que marque el inicio de la era Iraola en Anfield.