Liverpool busca a Yan Diomande: el futuro heredero de Salah
Liverpool ya ha elegido a su gran objetivo para el día después de Mohamed Salah. Se llama Yan Diomande, tiene 19 años, juega en RB Leipzig y, a estas alturas, ya no es un secreto para nadie en Europa. El problema no es el deseo. Es el precio. Y el tiempo.
El club de Anfield lleva meses trabajando en la operación. El director deportivo, Richard Hughes, está convencido de que el marfileño encaja como anillo al dedo en el proyecto que viene tras la marcha del egipcio, que pondrá fin a nueve años de era gloriosa en el club. El relevo no puede ser menor. Y en Liverpool creen que Diomande es el indicado.
Un talento que se encarece cada semana
Las primeras tomas de contacto se remontan a diciembre, cuando ya se abrió un canal de comunicación entre Anfield y el club alemán. Desde entonces, en Leipzig han repetido el mismo mensaje: Diomande no está en venta… salvo por una cifra descomunal.
Las conversaciones, si se sientan de verdad a negociar, arrancan en torno a los 100 millones de euros y podrían elevarse hasta los 120 millones. Es la forma que tiene el conjunto de la Bundesliga de blindar a uno de sus grandes activos, convencido de que su valor seguirá disparándose en los próximos doce meses.
Y hay un dato que alimenta ese cálculo: el escaparate del Mundial.
El domingo, Diomande firmó una actuación llamativa en la victoria de Costa de Marfil por 1-0 ante Ecuador. Regate, cambio de ritmo, desborde constante. Un tormento para su marcador, Piero Hincapié, defensor de Arsenal y subcampeón de Champions.
Su seleccionador, Emerse Fae, terminó rendido.
“Yan – qué puedo decir. No puedo ponerlo en palabras”, admitió tras el encuentro. El técnico subrayó sus cuatro regates completados, pero fue más allá del dato: habló de un chico “muy talentoso”, todavía “muy joven”, trabajador, con “espíritu de equipo” y una actitud ejemplar con el cuerpo técnico. “Es fácil trabajar con alguien como Yan, tiene lo que se necesita y puede darte la victoria”, remató.
Ese tipo de elogios, en pleno Mundial, no hacen sino subir la cotización.
“Dicen que firma por Liverpool”… pero solo después del Mundial
Fae, eso sí, dejó claro que cualquier movimiento quedará congelado mientras Costa de Marfil siga en el torneo. Entre risas, explicó la montaña rusa de rumores que rodea a su estrella.
“Cuando estábamos en Francia, durante la preparación, los periodistas me dijeron que estaba a punto de firmar con PSG”, recordó. “Aquí me dicen que está a punto de firmar con Liverpool. No lo sé, pero por ahora se centrará en el Mundial y después ya podrá pensar en el resto de su carrera”.
El mensaje es nítido: nada se cerrará antes de que termine la aventura mundialista. Para Liverpool, eso significa una cosa: paciencia. La sensación, sin embargo, es que el jugador ya ha dado el visto bueno a un futuro en Anfield. Distintas informaciones apuntan a que el joven extremo ha dicho “sí” a la posibilidad de vestirse de rojo.
La voluntad del futbolista está ahí. Falta domar la operación.
La carta Gakpo y un posible intercambio de alto voltaje
Con una tasación tan elevada, en Liverpool exploran fórmulas para rebajar la factura. Una de las vías que se contempla es incluir a Cody Gakpo en la negociación como parte de un acuerdo de intercambio.
El neerlandés mantiene un buen cartel en la Bundesliga y encajaría en el perfil de atacante que suele seducir a RB Leipzig: joven, con margen de crecimiento y experiencia en grandes escenarios. Para los ingleses, su salida podría desbloquear tanto espacio económico como deportivo para construir una nueva delantera alrededor de Diomande.
No hay nada cerrado, ni mucho menos, pero la idea está sobre la mesa. Y gana fuerza a medida que se asume que Leipzig no cederá un euro sin recibir algo importante a cambio.
Barcola entra en escena: doble frente en las bandas
Diomande no es el único nombre marcado en rojo en la agenda de Liverpool para reforzar las bandas. El club mira también a Bradley Barcola, decidido a salir de PSG.
Según el periodista Graeme Bailey, el francés quiere cambiar de aires y se ha convertido en objetivo prioritario tanto para Liverpool como para Arsenal. Otro extremo joven, eléctrico, con margen de crecimiento y precio elevado. Otro pulso de mercado en la élite.
Para los de Anfield, el escenario es claro: el adiós de Salah obliga a un golpe fuerte en el mercado. No uno simbólico, sino un fichaje que marque era. Diomande encarna ese perfil. Barcola, también. El reto será convertir el deseo en realidad sin dinamitar el equilibrio económico del club.
Mientras tanto, en Alemania, RB Leipzig espera. En Costa de Marfil, Yan Diomande sigue encarando rivales y sumando millones a su tasación con cada regate. Y en Liverpool, la pregunta ya no es si deben ir a por él.
La pregunta es cuánta fe están dispuestos a pagar por su próximo gran ídolo de banda.






