México y Canadá brillan en el Mundial mientras Suiza despierta a tiempo
El segundo capítulo de la fase de grupos del Mundial ya tiene dueño emocional: los coanfitriones. México y Canadá firmaron una noche que huele a cambio de jerarquías y a paso firme hacia los cruces de eliminación directa. Mientras tanto, Escocia mira de reojo desde la cima de su grupo, a un partido de romper su propio techo histórico.
México, primer clasificado y oficio de equipo grande
México se convirtió en la primera selección en asegurar su presencia en los octavos de final. No fue un festival, fue algo más serio: un 1-0 trabajado ante Corea del Sur, sostenido en la paciencia y en un error rival castigado sin piedad.
El partido se destrabó en el minuto 50. Un despiste en la zaga surcoreana, un balón suelto donde no debía, y Luis Romano apareció exactamente donde sueñan los delanteros: frente al arco, con tiempo para ajustar el golpeo. No perdonó. Definición seca, al fondo, y un estadio que entendió que ese gol valía algo más que tres puntos.
Desde ahí, México manejó los tiempos. No brilló, pero controló. Corea del Sur, obligada por el marcador, adelantó líneas y dejó espacios que nunca supo explotar del todo. Su mejor tramo llegó en el desenlace, cuando la necesidad se volvió urgencia.
En los minutos finales, el partido se le hizo largo a México y enorme a Raúl Rangel. El guardameta respondió con dos paradas instintivas, de puro reflejo, para evitar que el balón cruzara la línea. Dos manos que valen un billete directo a la fase de eliminación. Dos manos que sostuvieron el plan de un equipo que ya puede pensar en los cruces.
Canadá rompe su techo con una goleada que hace ruido
Si México puso la firma de equipo maduro, Canadá estampó la de potencia emergente. Su primera victoria en un Mundial llegó a lo grande: 6-0 ante una Qatar desbordada, superada en todos los registros y sin respuesta anímica ni futbolística.
Jonathan David se adueñó de la noche. El máximo goleador histórico del país respondió a la cita con un triplete que se siente fundacional. Un ‘hat-trick’ en un partido que ya se lee como capítulo uno de una nueva era para el fútbol canadiense.
Cada gol suyo fue un golpe más a la resistencia de Qatar y un mensaje al resto del torneo: esta selección no ha venido solo a participar. A su estela se sumaron Cyle Larin y Nathan Saliba, que completaron la exhibición ofensiva. En el tiempo añadido, un gol en propia puerta de la zaga qatarí puso el sello final a la goleada.
Canadá no solo ganó. Aplastó. Y con esa diferencia de goles, ya tiene un pie en los octavos. El resultado entra en los libros por ser el primer triunfo mundialista del país, pero el modo en que llegó obliga a mirarlos con otros ojos en lo que queda de fase de grupos.
Suiza despierta tarde, pero a tiempo
El guion en el partido de Suiza fue muy distinto. Durante 74 minutos, el marcador no se movió. Partido encallado, sin espacios, con la sensación de que un detalle, apenas una chispa, iba a decidirlo todo.
La chispa fue Johan Manzambi. Cuando el reloj amenazaba con condenar el duelo al tedio, el atacante abrió el marcador y, con ese tanto, abrió también el grifo. A partir de ahí, Suiza se soltó. Manzambi volvió a aparecer y Rubén Vargas se sumó a la fiesta en medio de ese tramo en el que el rival ya no sabe por dónde le llegan los golpes.
Bosnia, reducida a diez hombres, se negó a irse sin decir nada. En el tiempo de descuento, Ermin Mahmic encontró el gol del honor, un pequeño consuelo en una noche que ya se les había escapado. Pero la reacción llegó demasiado tarde.
La última palabra la tuvo Granit Xhaka. Desde el punto de penalti, el capitán suizo cerró la cuenta con una definición segura, casi simbólica: Suiza no solo ganó, remató el partido con autoridad.
Escocia, ante su cita con la historia
Mientras todo esto sucede, la mirada en el Grupo C se posa sobre Escocia. Líder de su zona, la selección escocesa sabe que una victoria esta noche ante Marruecos, en Boston, la metería por primera vez en su historia en una fase de eliminación directa de un Mundial.
México ya está dentro. Canadá ya sabe lo que es ganar y golear en este escenario. Suiza ha encontrado el gol cuando más lo necesitaba. Falta por ver si Escocia se suma a la lista de selecciones que están cambiando su propia narrativa en este torneo. La oportunidad está servida. Ahora, el Mundial no espera a nadie.





