Nigeria busca mantener su hegemonía en la WAFCON 2023
La campeona de África no toca lo esencial. Justine Madugu ha mirado al vestuario que levantó la décima corona continental y ha decidido sostenerlo casi pieza por pieza. En la lista de 25 convocadas para la próxima Women’s Africa Cup of Nations aparecen, como era de esperar, los nombres que sostienen el proyecto: la capitana Rasheedat Ajibade, la guardameta Chiamaka Nnadozie y la veterana artillera Asisat Oshoala.
El escenario será Marruecos, el mismo país al que Nigeria silenció en la final del año pasado con un 3-2 que reforzó su hegemonía. Esta vez el premio es doble: el título y el billete al Mundial de 2027 en Brasil.
Un objetivo inmediato: seguir siendo mundialistas
Nigeria presume de una marca que nadie en África puede igualar: ha estado en todas las ediciones de la FIFA Women’s World Cup desde 1991. Solo seis selecciones más en el planeta pueden decir lo mismo. Madugu no quiere que esa racha se corte en Marruecos.
El formato lo deja claro: las semifinalistas del torneo asegurarán automáticamente su presencia en Brasil 2027. El quinto clasificado tendrá una última bala en una repesca intercontinental. Para el seleccionador, el camino está trazado. Primero, amarrar el Mundial. Después, ir a por la undécima WAFCON.
Nigeria, que aspira a ampliar su récord de títulos y convertirse en la primera campeona que defiende la corona en el nuevo formato de 16 equipos, sabe que viaja con una diana en la espalda. Es el precio de mandar.
Una ausencia que pesa: Plumptre se queda fuera
El único gran vacío en la lista tiene nombre propio: Ashleigh Plumptre. La defensora, pieza clave en los últimos años, no ha superado la lesión que sufrió en marzo y se pierde la cita. Su mensaje en redes sociales dejó una mezcla de tristeza y calma: el cuerpo pide tiempo, y ella ha decidido escucharlo.
Su ausencia abre un hueco en la zaga, pero no deja al equipo desnudo. Madugu se apoya en una defensa con kilómetros de élite: Osinachi Ohale, Michelle Alozie, Christy Ucheibe, Glory Ogbonna, Rofiat Imuran, Oluwatosin Demehin, Shukurat Oladipo y Sikiratu Isah forman un bloque con experiencia repartida por México, Estados Unidos, Europa y Oriente Medio.
Plumptre no estará en el césped, pero su llamada a “respaldar a estas mujeres” marca el tono del entorno: exigencia, sí, pero también protección para un grupo que vuelve a ponerse ante el espejo del continente.
Nnadozie bajo palos, Ajibade al mando, Oshoala al gol
Desde atrás hacia delante, la estructura es reconocible. Chiamaka Nnadozie, considerada por muchos la mejor portera del continente, seguirá como primer muro de las Super Falcons. A su lado, en la pelea por el arco, estarán Comfort Erhabor y Fatima Oloko, la única jugadora que milita en un club nigeriano (Abia Angels). Un detalle que subraya la diáspora de talento: las otras 24 futbolistas llegan desde ligas de Europa, Norteamérica, Asia y Oriente Medio.
En la sala de máquinas se asienta el liderazgo de Rasheedat Ajibade, ahora también referente en Paris Saint Germain. A su alrededor, Halimatu Ayinde, Deborah Abiodun, Toni Payne y Jennifer Echegini ofrecen una mezcla de músculo, recorrido y creatividad que ha ido creciendo en peso específico dentro del equipo.
Arriba, el nombre impone respeto por sí solo: Asisat Oshoala. La delantera, respaldada por la experiencia de años al máximo nivel, sigue siendo la gran amenaza ofensiva. A su alrededor, el relevo ya llama a la puerta con fuerza: Gift Monday, Esther Okoronkwo y Omorinsola Babajide simbolizan esa nueva ola a la que Madugu está dando cada vez más responsabilidades.
Un grupo trampa en Rabat
El sorteo ha llevado a Nigeria al Grupo C, con sede en Rabat. El cartel parece claro, pero nadie en el vestuario se fía: Egipto, Zambia y la debutante Malawi serán los primeros obstáculos.
Zambia llega con el impulso de su crecimiento reciente y un físico siempre incómodo. Egipto, con menos focos, suele competir mejor de lo que indican los pronósticos. Malawi, sin pasado en la élite continental, jugará sin presión, un factor que a menudo complica las cuentas de los favoritos.
Los tres partidos de la fase de grupos se disputarán en la capital marroquí, un entorno ya conocido para un bloque que sabe lo que es ganar allí con el público en contra.
Veteranas curtidas, juventud sin complejos
El corazón de esta Nigeria se construye sobre un núcleo de veteranas que han vivido casi todo en el fútbol de selecciones: Ajibade, Nnadozie, Ohale, Alozie, Ucheibe, Ayinde, Oshoala. Jugadoras que han aprendido a sobrevivir en escenarios hostiles, a gestionar ventajas y remontadas, a sostener el escudo cuando el rival empuja.
A su lado, la generación que llega no se esconde. Echegini y Abiodun en el medio, Monday, Okoronkwo y Babajide en ataque encarnan la transición que la selección ha ido ejecutando sin romper el andamiaje competitivo. No son ya simples complementos; son parte del plan.
El mensaje de Madugu es claro: el equipo no va a renunciar a su identidad ganadora, pero quiere hacerlo con más piernas, más ritmo y más alternativas con balón.
La lista completa de Nigeria para la WAFCON
- Porteras: Chiamaka Nnadozie (Brighton Hove & Albion, Inglaterra); Comfort Erhabor (Portsmouth Ladies, Inglaterra); Fatima Oloko (Abia Angels, Nigeria).
- Defensas: Osinachi Ohale (Pachuca Tuzas, México); Michelle Alozie (Chicago Stars, Estados Unidos); Shukurat Oladipo (AS Roma, Italia); Rofiat Imuran (London City Lionesses, Inglaterra); Glory Ogbonna (FC Kiryat Gat, Israel); Oluwatosin Demehin (Galatasaray Sportive, Turquía); Sikiratu Isah (Bnot Netanya, Israel); Christy Ucheibe (SL Benfica, Portugal).
- Centrocampistas: Rasheedat Ajibade (Paris Saint Germain, Francia); Halimatu Ayinde (BK Hacken, Suecia); Deborah Abiodun (Washington Spirit, Estados Unidos); Toni Payne (Everton Ladies, Inglaterra); Jennifer Echegini (Paris Saint Germain, Francia).
Nigeria llega a Marruecos con una certeza: ya no basta con ser la selección más laureada de África. El reto ahora es sostener la corona en un torneo más grande, más duro, con más aspirantes… y, al mismo tiempo, proteger un registro mundialista que ha definido su historia desde 1991. La pregunta es simple y brutal: ¿podrá esta mezcla de veteranía y hambre nueva mantener a las Super Falcons en la cima cuando el continente entero las está cazando?





