Messi brilla en el Mundial: hat-trick y récord histórico
KANSAS CITY, Missouri. Lionel Messi volvió a convertir un estreno mundialista en un espectáculo propio. Tres goles, un estadio rendido y un récord histórico igualado en una noche en la que Argentina despachó 3-0 a Argelia y dejó claro que no piensa regalar ni un centímetro en la defensa de su corona.
A los 38 años, el capitán argentino alcanzó los 16 tantos en Copas del Mundo y dio caza a Miroslav Klose en lo más alto de la tabla histórica. Lo hizo con una naturalidad inquietante, como si estuviera ajustando cuentas con aquel debut turbulento de 2022 ante Arabia Saudita. Esta vez no hubo sustos. Hubo autoridad.
Un golazo para abrir el camino
Argentina salió con el libreto conocido: balón, paciencia y presión alta. Argelia resistió hasta donde pudo. El quiebre llegó temprano.
Minuto 17. Messi se asocia con Rodrigo De Paul, recibe de frente al arco y, desde fuera del área, suelta un zurdazo seco y preciso que se clava en el ángulo. Un disparo de esos que, mientras vuelan, ya parecen celebrar. El campeón del mundo se ponía 1-0 y el partido tomaba la forma que quería la Scaloneta.
A partir de ahí, Argentina jugó con el marcador y con los nervios de Argelia. Thiago Almada tuvo el segundo en sus pies y Lautaro Martínez obligó a lucirse a Luca Zidane, el hijo de Zinedine, que evitó que la diferencia se disparara antes del descanso. El dominio era claro, pero el resultado seguía abierto.
El segundo golpe y el asedio
La reanudación mantuvo el mismo guion: Argentina arriba, Argelia aguantando como podía. El equipo africano intentó adelantar metros, pero cada pérdida de balón era una amenaza.
La presión terminó cobrando factura poco después de la hora de juego. Alexis Mac Allister probó desde dentro del área, Zidane respondió con una buena atajada, pero dejó el rebote servido en zona prohibida. Allí apareció, otra vez, Messi. Control, definición rápida y 2-0. Simple, letal.
El capitán olió la sangre. Minutos después, quedó mano a mano con Zidane y rozó el tercero, pero el arquero ganó el duelo y mantuvo a Argelia con un hilo de esperanza. Messi también reclamó un penal por un contacto en el área que el árbitro desestimó. No hizo falta polémica: el partido ya tenía dueño.
El tercero, el récord y la ovación
El golpe definitivo llegó en el minuto 76. Nicolás González filtró un pase al espacio, Messi atacó el hueco, controló y definió cruzado, bajo, al rincón. Un gesto técnico sencillo, marca registrada, para sellar el 3-0 y completar el hat-trick.
Con ese tanto, el argentino alcanzó a Klose en la cima de los goleadores históricos de los Mundiales. Lo hizo en un escenario emblemático como Arrowhead Stadium, convertido por una noche en sucursal albiceleste. Cuando Lionel Scaloni decidió reemplazarlo en el tramo final, el público se levantó como si entendiera que estaba presenciando algo más que un trámite de fase de grupos. Fue una ovación larga, de respeto y gratitud.
Argentina cerró su estreno con los tres puntos, el arco en cero y a su capitán encendido. En el horizonte inmediato aparecen Austria y Jordania en este Grupo J. Queda una pregunta flotando en el aire de Kansas City: si Messi arranca así, ¿quién se anima a discutirle el trono a la campeona del mundo?





